domingo, 2 de agosto de 2026

VIVIENDO DE LOS DEMÁS

Nos acostumbraron durante la inmunda regencia merluciana, a dar por aceptable e incluso revolucionario las conductas aberrantes, los actos barbáricos justificados con entusiasmo y los robos de todo lo que está al alcance de la mano e incluso más allá. Todo esto respaldo en al menos tres premisas intocables para la gente normal, que a riesgo de ser envestidos por la horda descerebrada.

 

El derecho a elegir; la relatividad de lo bueno y lo malo; y una especie de resarcimiento económico decidido unilateralmente luego de tantos años de neoliberalismo explotador de las pobres almas castas y puras de toda la bazofia nacional. Robar es justo si se esgrimen las razones adecuadas.

 

Pareciera ser que el entramado legal que los mismos ladrones crean los protege de cualquier tipo de represalia. Pareciera ser también que a nadie en realidad le importa combatir este tipo de delitos e incivilidades (otra cosa es que grupos de energúmenos prometan barrer con todo mal que nos aqueja si los eligen para hacerlo, conociendo que no resultarán electos) y, por lo mismo, se da carta blanca a los malhechores que actúan a sus anchas y sin riesgo real de ser sancionados.

 

Conocemos, además, que el Estado de Chile financia todo tipo de ONGs, fundaciones, corporaciones, agrupaciones, colectivos y demas guaridas de gentuza impresentable, todos ellos empeñados en destruir el país que los mantiene, y muchas veces sino casi todas, a sueldo de intereses extranjeros.

 

El latrocinio descontrolado no se queda ahí. Empresas del estado, como Codelco (y no solo) son botines de mafias organizadas; se acepta sin tapujos los multimillonarios fraudes con licencias medicas fraudulentas; se entrega todo tipo de “beneficios sociales” desde los mas encomiables hasta los mas desvergonzados; se crean cotos de caza para amigotes, parentela y compañeros de ruta, como el Consejo de Monumentos Nacionales, que mantiene medio país paralizado con tal de hacer su negociado; sume a esto universidades, centros de investigación, análisis y conventilleos regentados por escribidores de papers de poca monta y aun más poca vergüenza. Para que seguir…  

 

Todo esto se acepta, tolera, impulsa y se multiplica como Jesús multiplicó panes y peces para la ocasión, aunque con una finalidad completamente distinta, delictiva y muchas veces totalitaria, ya que el control de la población por medio del miedo, la desinformación, la propaganda, y la complicidad de miles y miles de miembros de estas bandas criminales, es condición necesaria para continuar con el desvalijamiento nacional sin temor a ser atrapados, procesados y condenados a pagar penal y civilmente el latrocinio al que se vuelcan con entusiasmo cada maldito día de sus infectas vidas.

 

 

 

6 comentarios:

  1. "El mundo fue y sera una porqeria ya lo se " canta el celebre tango. Y circula un video que a medida que va cantando van apareciendo rostros de politicos chilenos ajustados a lo que el tango va diciendo.....

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  3. Ja, iba a escribir sobre Cambalache y se adelanto Andrés. Pareciera que Santos Discépolo el año 34, cuando escribió ese tango, tuvo un don profético y lo escribió imaginado el Chile del 2020. Nos retrata de cuerpo entero. Pero si siempre he dicho que debería ser nuestro himno nacional, nos calza perfecto. Si hasta a los payasos de la primera constituyente, que querían refundar Chile desde sus raíces lo habrían aceptado.

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    Respuestas
    1. Santos Discépolo fue un visionario.
      Debería ser el himno d emedio mundo, partiendo por Argentina y Chile, por supuesto. .

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