Nicolás Maduro, no conforme con hablar con el mas allá,
gobernar en el mas acá, y asegurar que mico-mandante inventó una nueva forma de
comunicación, ahora espetó que a Chávez lo infectó la CIA, los “enemigos de la
patria”, y la “derecha rancia”, y que
por esa razón se enfermó de cáncer. “Los enemigos dañaron al presidente”, aseguró,
y dijo que tienen pistas para desarrollar una investigación científica para
demostrarlo.
Olvídense del talio de Frei; del ataque al corazón del
basquetbolista Bachelet; del ahorcamiento de Tohá; del suicidio asistido de
Allende; del cáncer benigno de Neruda; y del químico de la DINA. Todo eso es
una alpargata comparado con la infección cancerigena enviada a través de un “dron
stealth” para eliminar al gorila. Los expedientes X en plenitud.
Nada de esto es extraño, ya que el propio Chávez denunció en
una ocasión que USA había desarrollado un arma secreta que le provocaba cáncer
a los presidentes latinoamericanos de izquierda. Que se cuide Piñera!!!!!.
Maduro, entonces, dentro de su desesperación y como parte
del show para entretener al populacho bárbaro mientras ellos saquean Venezuela,
acusó a USA de intentar desestabilizar al país, por lo que anunció la expulsión
del agregado aéreo de la embajada de USA en Caracas, David del Mónaco, a quien
acusó de estar detrás de ese supuesto plan desestabilizador.
Solo falta que envíen el cadáver de Chávez a Chile, para que
los análisis los efectúe el equipo multidisciplinario del ex empresario del
MIR, el director del Servicio Medico Legal y ahora hombre de confianza de don
24/7, quienes son capaces de descubrir lo que haya que descubrir si la
revolución lo necesita.






