Diversos
comentarios en este Blog fascista-neoliberal-golpista-patriarcal y otras
hierbas, me hacen ver que debo, una vez más, y siempre pensando en la patria y
de paso en mi bolsillo (¿o será al revés?), iniciar un proceso de reeducación acelerada
a los verdaderos algo, aunque me temo que será infructuoso.
Se dice que
el bueno de JAK anda en Europa del Este. No sé si en Rumania, Polonia, Hungría o
por esos lados. No creo que su periplo europeo incluya llevar cajas de leche y
kilos de azúcar a los refugiados ucranianos, tal como acostumbran a hacerlo en
los colegios católicos de los que JAK es adepto. Eso de andar armando redes en
medio de la guerra y con personajes de dudosa reputación, no me parece
apropiado. Y que quede claro, digo de dudosa reputación para los medios que ve
el populacho bárbaro, no necesariamente para mí; no estamos para hacer análisis
geopolíticos sobre buenos y malos, sobre la agenda 2030, el recambio racial en Europa,
o el origen étnico de los rusos y ucranianos. Nosotros nos jugamos todo el cuatro
de septiembre próximo, por lo que no es menester ahora solucionar los problemas
de la humanidad, si ni siquiera sabemos cómo redactar una constitución sin
faltas de ortografía.
Debo reconocer
que me temo lo peor. Si yo fuese parte del comité creativo y propagandístico de
la extrema izquierda, ya habría designado a un grupo de analistas de redes
sociales con la sola misión de perseguir, copiar, pegar y reducir a memes todo
lo que pueda hacer JAK en su viaje a donde el diablo perdió el poncho. Es más, ya
tendría preparado un documental para Twitter y WhatsApp con el último dossier
de la Tere, el Kaiser y el de la Carrera “explicando” precisamente lo que los compañeros
de la prensa seria quieren que expliquen. Sería grito y plata.
No quiero ni
imaginar a la Tere promoviendo las políticas de natalidad húngaras, y
fomentando la sana y cara costumbre de parir cinco hijos por cabeza a toda la cabrería
dueña de su cuerpo con deseos de un viaje porno al sudeste asiático. O recriminándole
a los miembros de la convención culiá su falta de deferencia para con los demás.
O al Kaiser explicándonos
las razones geopolíticas, históricas y raciales que justifican la matanza de
Putin, amado líder de toda clase de nacionalistas anti-ONU de la derecha facha
del orbe. También sería un espectáculo verlo junto al Julito y la Monse
mientras explica por qué él no es nazi, mientras el camarógrafo enfoca a los conductores
y el público presente justo cuando colocan sus ojos en blanco.
A de la
Carrera no lo imagino divagando sobre rocambolescos análisis, declaraciones portentosas
y principios irrenunciables, bastaría con observar como expele saliva por la
boca mientras insulta descontroladamente a los panelistas y conductores de algún
matinal de mala muerte, esos que utiliza el populacho bárbaro votante para mantenerse
informado de la realidad de Chile y el Mundo.
Si tan solo
el bueno de JAK considerara contratarme como su consejero senior, podría
asesorarlo contra la estupidez humana y sus derivados. Pero no, nunca he
recibido una propuesta formal de nuestro candidato; ni conozco el monto disponible
en billetes de cien dólares usados que puede depositar en mi cuenta en Bélice
de la empresa con acciones al portador que constituí en Nevada antes de asumir
mi cargo en el segundo piso, misma en la que Gabriel o alguno de sus paniaguados
deposita mis honorarios tan bien habidos. Nunca ha sabido, ni me interesa saber,
si esos dólares provienen de gastos reservados, desviaciones a ONG climáticas y
de género, o del robo de madera. La verdad es que me da igual.
Pero no
importa, aun hay tiempo y patria ciudadanos (¿o ya no los hay?). Y como muestra
de mi compromiso con la patria, le digo al bueno de JAK por este medio lo siguiente:
JAK, viejo, recapacita, aun estas a tiempo de recluir en un sarcófago a la
Tere, el Kaiser y el de la Carrera, les dejas agua y comida y los rescatas el cinco
de septiembre en la mañana; hazlo antes de que sea tarde. Págale al colorado
unas vacaciones en Dublín para que se mimetice con los lugareños. Quema todas
las fotos que tengas con Putin, Orban, el pelao Buxadé o algún parlamentario ultracatólico
polaco o la AFD; después del plebiscito regresas y te sacas otras para tu álbum familiar. No
pidas estados de sitio en la Araucanía, ni nada que pueda ahuyentar al
populacho bárbaro votante.
Solo saluda
y sonríe… saluda y sonríe.