Ya sabemos que Camilo Escalona compara una asamblea
constituyente con fumar opio.
Yo le
creo, o no hubiera hipotecado su cargo en el Senado por ir contra “la calle”.
Hoy, José Antonio Viera-Gallo dijo: “Con esta Constitución
hemos vivido veintitantos años de paz”, lo que es cierto, ¿o no?. Y anuncia que
se puede llamar a fumar opio solo si se efectúa “con el acuerdo de todas las
fuerzas políticas, y con una parte sustantiva de la centro-derecha”. Por lo
tanto, descarta la asamblea de forma “sutil”.
El siempre pesado y desagradable Senador D.C. Jorge Pizarro,
también salió al paso de la fumadera nacional, catalogando de irrelevante el
debate de la famosa asamblea que construirá el paraíso terrenal con plasmas
para todo el mundo, sueldos mínimos multimillonarios, aunque sin papel confort.
Pizarro dijo: "Los chilenos están preocupados de miles de otras cosas más
urgentes y más importantes.
Los candidatos Orrego y Velasco piensan lo mismo. Todos
proponen cambios constitucionales, pero dentro del sistema constitucional. Veremos
que opinan estos mismos personajes si gana Bachelet.
Un grupo de los ex cabecillas de la revolución comunista,
fueron proclamados como candidatos al parlamento por la Izquierda Autónoma, un
grupo que al parecer se ubica a la izquierda del P.C. ¿Puede haber algo a la
izquierda del P.C., comandado por un asesino confeso y amigote del genocida
coreano, el genocida cubano y el pájaro parlanchín venezolano?. Al parecer sí.
En Chile todo es posible.
El ex vicepresidente de la FECh Francisco Figueroa competirá
por el distrito Ñuñoa-Providencia, la ex presidenta de la Feucen Daniela López
por Valparaíso y el ex presidente de la FECH Gabriel Boric por Magallanes. Ya
sabemos que la Novia de Chuky está “blindada” en La Florida, y que Giorgio Jackson
también pretende gozar de las prebendas que la democracia neoliberal heredada
de la dictadura en el parlamento que tanto criticaban.
Veremos quienes llegarán al parlamento heredado de "perrochet"y cuantos pares son
tres moscas una vez que hayan sido electos. También veremos que tan comunistas
son unos, y que tan demócratas son otros, cuando tengan al P.C. y compañía con
un pie en La Moneda y el otro en La Alameda. A la ayudista esta vez no le
alcanzará con la sonrisa hipócrita y unas cuantas comisiones truchas.






