El alcalde
de Santiago decidió el cierre anticipado de dos antros de perdición, el
Instituto Nacional y el INBA. Yo hubiese agregado al menos al Barros Borgoño y
tal vez algunos reformatorios más. Me parece acertado. Ni siquiera podemos argüir
que esta lacra social tendrá más tiempo libre para cometer atentados, ya que
hoy los cometen igual.
Ahora
veremos a los abnegados padres y apoderados de estos jóvenes delincuentes presentar
denuncias por impedirles el derecho a la educación, aunque esta horda no
estudia. La prensa roja hará gárgaras. Otros se llenarán la sanguchera
invocando a la mayoría que quiere estudiar ¿En serio? Pues esa supuesta mayoría
que yo creo a estas alturas es una minoría de padres y alumnos, no actuó a
tiempo. Estas escuelas del crimen no tuvieron sus propios chalecos amarillos
defendiendo lo que se podía defender a tiempo. Hoy más vale que retiren a sus
hijos y busquen nuevos aires.
No sé si estas
medidas, junto a la cancelación de la COP 25 y la APEC, tienen alguna relación. Yo
cancelaría también la final de la Copa Libertadores. Si es así, creo que por
fin el payaso y su séquito de paniaguados han acertado. La única salida que veo
posible para esta locura colectiva del populacho bárbaro, es demostrarles que
todo puede ser aún mucho peor. O calman las pasiones o el daño será incalculable.
O continuamos siendo un país semi civilizado o vamos hacia un estado fallido. No
pude ser gratis cometer todo tipo de delitos escudándose en una supuesta
mayoría pacífica. O están en contra de esta locura colectiva o son cómplices de
ella. Ya es hora de tomar partido y aguantar el chaparrón.
Solo podrá
existir en Chile una verdadera democracia y un país próspero donde todos
tengamos algo que ganar, el día cada uno de los habitantes de Barbarilandia
entienda que tiene algo que perder.






