Los señores políticos
aprobaron limitar las reelecciones de parlamentario por ley. Desde ahora en
adelante, la gente no podrá votar por quien quiera, aunque los políticos podrán
designar en cargos de diverso tipo a quienes quieran, por el tiempo que
quieran. Embajadores, seremis, ministros, operadores de diverso tipo, expertos
en la materia, asesores súper capacitados, escribidores de papers, analista de
la situación, jefes de algo, encargados de tareas de vital importancia para la humanidad,
todos esos personajes serán designados a dedo durante décadas. Los que usted elije,
no.
Si el
alcalde de su comuna hace bien su trabajo, no podrá continuar haciéndolo, ya
que “la voz del pueblo” pide sacarlo de ahí. La voz del pueblo que no vive en
su comuna, claro está, ya que la de su comuna lo vota. Una ley hecha a la medida
de los nuevos rostros de la política, esos jóvenes idealistas que ingresaron al
parlamento con cupos reservados, como Jackson y Vallejo, por ejemplo, y que
aspiran a continuar escalando en el futuro. ¿Las reelecciones promueven la corrupción?
Je…je…je… Y las no reelecciones también. Lo que promueve la corrupción son las
personas de baja ralea, el dinero fácil y el silencio cómplice.
El problema
son los personajes que regentan este lupanar con vista al mar. Desde terroristas
hasta payasos; desde ignorantes hasta frívolos; desde corruptos hasta semi
analfabetos. Aquellos que se eligen con votos de unos para gobernar para los
que votaron por el otro ¿Conocen a alguno? El problema son los Navarro,
Teilier, Girardi, Sabat, Cariola, Desbordes y una larga lista. Y toda esa horda
de nuevos rostros que nadie sabe cómo se llaman, de donde salieron y como resultaron
electos con un 1%. Todos aquellos que son buzones de sus partidos. Lo leedores
de encuestas. Los mandatados por la Alianza Pública Privada para legislar a
pedido. Los representantes de gremios y sindicatos para actuar a su favor. Las
mascotas jesuitas ¿Creen ustedes que quienes esperan en la fila para entrar son
hombres y mujeres que han seguido el recto camino? Solo cambiarán los rostros y
se mantendrán a los jefes que los controlan.
Nuestros nuevos
parlamentarios saldrán de la cantera televisiva. Bailadores de matinales,
rompedores de semáforos, pequeños incendiarios, tomadores de colegios, repetidores
de consignas, sufridores profesionales, eternos estudiantes que aprueban ramos
gracias al compañero profesor. Todos ellos socialistas, cada uno en su partido.
Todos ellos indignados por las injusticias de este perro mundo. Todos con “conciencia
social” y un colmillo de este porte. Casi todos ellos con un pasado en Maipú,
La Florida, Concepción o los cerros porteños, y un futuro esplendor en
Vitacura, con constantes pasos por el aeropuerto de Pudahuel.
Aseguran que
también reducirán sus sueldos ¿En serio? ¿Quiénes serán? ¿El grupito del 1%?
Pero si esos fulanos nos salen caros aunque trabajen gratis. El problema tampoco
es ese. El problema es la gente que vota a puros atorrantes, ignorantes, sinvergüenzas
y totalitarios, a cambio del reparto de una parte del botín, y luego piden sacarlos
para votar por otros iguales o peores.





