El bicho se contagió con un bicharraco. Ambos se encuentran en cuarentena, aunque solo uno de ellos se practicó el PCR que lo confirma. El otro incumbente no necesita practicarse ningún examen, el bicharraco está plenamente identificado y su letalidad es conocida. Pobre bicho. Los bichos tambien debieran tener derechos, los que espero sean incluidos en la nueva constitución. Después de todo, los bichos también son hijos de la madre tierra, por lo tanto, son nuestros hermanos, y no diré hermanos menores intentando no discriminar a los bichos que podrían sentirse disminuidos e invisibilizados.
La ventaja
del ataque de los bichos consiste en la existencia de vacunas anti-bichos. No
es posible tratar otras plagas de manera tan efectiva, rápida y sin
restricciones. En un altercado entre un bicho y un bicharraco, no podría apostar
al triunfador. Ambos son contaminantes, maliciosos, asesinos, traicioneros y
seguramente ambos están un poco locos, o canalizarían sus afanes a otros
menesteres en lugar de matar por matar.
Otros bicharracos,
los peores, atacan, llegan sonriendo, prometiendo y luego no se van nunca. Quienes
intentan deshacerse de ellos, generalmente no son comprendidos. Algunos bichos
tienen mala prensa, otros bicharracos tienen amigos en la prensa, lo que hace una
gran diferencia al momento de terminar con la plaga. Las vacunas
anti-bicharracos dudo que cuesten más de un dólar, y entiendo que su
efectividad puede llegar al 100% sin necesidad de segunda y menos tercera dosis.
Todo un avance tecnológico en beneficio del mundo mundial.
En
Barbarilandia han existido grandes especialistas en terminar con plagas de
bicharracos, aunque siempre quedan algunos reservorios desde donde comienzan a
reproducirse nuevamente si la inoculación se deja de lado por un tiempo mayor
al indicado en las instrucciones que vienen dentro de la caja con las dosis.
Conocidos
son los focos de contaminación encontrados en colegios, universidades, canales
de televisión, radios y periódicos de la plaza. En el sur de Chile existe un foco
de bicharracos muy virulento que persiste en el tiempo, y como no se ha tratado
convenientemente, tiene enferma e impaciente a toda la gente de la región. Y
ojo, que es pura negligencia de las autoridades, ya que los organismos encargados
del exterminio de la peste cuentan con vacunas mas que suficientes para
terminar con el problema en pocos días.
Creo que en el sur vacunaron en los últimos días, no se con que vacuna, esperemos que las políticas públicas no impidan la inoculación masiva que tanto necesitamos.






