No
estimados, ese no era el plan. La idea original de Lagos consistía en dejarles una
herencia para el futuro, y capitalcito. Debían hacer rendir la información
durante cincuenta años, y una vez que los capítulos se repitieran una y otra
vez, como si fuera El Chavo del Ocho, dar a conocer el contenido del Informe
Valech, pero poquito a poco, una al mes, no todo al mismo tiempo ¡golosos! https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2023/09/04/informe-valech-lo-que-se-sabe-del-eventual-levantamiento-de-testimonios-que-tienen-50-anos-de-secreto.shtml
Sin embargo,
los entiendo, el capítulo de Frei se ha repetido mucho ¿Recuerdan aquellas
Semanas Santas de los años 80? Todos los años emitían las mismas películas y en
la misma fecha, la historia de Jesucristo, el manto sagrado, Ben Hur, etc… Mi abuela
(la misma de las teleseries) no se perdía la misa del gallo; nos contaba sobre
las estaciones de que no se que misa y demás hábitos aprendidos en los albores
del siglo XX en su pueblo natal. El caso Frei es como la Semana Santa en
septiembre.
El capítulo
de la inyección de talio que se supone fue inoculada a Neruda por un médico
enmascarado intenta asustar al respetable público, pero no logra su cometido. No
hay como El Exorcista y la mina que dobla el cogote como si hubiese visto plata
en algún lugar de la habitación (retiro el desafortunado ejemplo, a las mujeres
no les interesa la plata, solo entregan amor incondicional).
Los capítulos
del perro violador, la venda sexy, Londres no se cuantito y demás recuerdos del
pasado ya no tienen la suficiente sintonía, ni los avisadores se interesan en
auspiciarlos. A la bahía de Quintero no van ni las moscas, ¿no ven que está
contaminada? Si solo hubiese sido la playa de Maitencillo, Cachagua, Zapallar o
Papudo les creo ¿Quién va a participar en un tour de derechos humanos a Quintero,
si antes de llegar nos encontraremos con una base de la FACH? Y con el viento
que corre en la bahía seguro se apagan las velas y se vuelan los carteles con
las lucrativas fotos de los finados.
El capítulo
de Víctor Jara ya no se lo cree nadie, desde que tengo memoria siguen condenado
a gente, una y otra vez. No sirve de nada, la cabrería baila reguetón y otras bestialidades
similares, perreos con minas en pelota, otros perreos con tetonas en pelotas,
otros perreos repletos de traficantes caribeños enjoyados hasta el cogote
azotando a otras minas obviamente también en pelotas, y todo tipo de canciones igualitarias,
verdes, inclusivas y con perspectiva de género ¿Quién tiene tiempo para escuchar
las añejas arengas del Víctor? Nadie pues.
Allende hoy
en día es impresentable. Ni era verde, ni era inclusivo, ni era resiliente, ni
nada de nada. El Chicho es de otro tiempo. Borracho, mujeriego, charlatán, utilizaba
ametralladora y nos dejó harina solo para tres días ¿Acaso no es mejor el Jumbo
que las JAP? La juventud actual será huevona, ignorantes, vaga, sinvergüenza, frívola,
analfabeta funcional y lo que quieran, pero tiene Tik Tok en su celular ¿Qué es
eso de la escasez de comida?
En fin, el
material disponible ya fue utilizado hasta el estrujamiento total. El negocio
debe buscar nuevos horizontes y estará destinado a desaparecer. Revelar los testimonios
del informe Valech puede ser la salvación ¿Qué tal si los compañeros de la
prensa seria preparan documentales antes de la próxima elección presidencial, y
arman una tiene de campaña a los pies de la casa de JAK para preguntarle su opinión?
No sería mala idea, si don Hermógenes supone que Paulsen es su amigo, en una de
esas JAK tambien podría suponer que Matamala también lo es y le da una sincera entrevista.
El informe
aquel debe ser un filón y ya no hay tiempo que perder. Seguro existe material
para otros cincuenta años, aunque supongo que con lo derrochadora que es esta gentuza
lo consumirán todo en menos de treinta años. Igual es tiempo más que suficiente
para que otra generación de delincuentes vocifere sin control hasta quedar famosa
y millonaria.
Parafraseando
a don Winston Churchill, “nunca tantos debieron tanto a tan pocos”.
En sus
puestos, uno, dos, tres, yyyy, ¡¡a cobrar!!.....