Los loquitos
que no faltan, apoyan la prohibición de quema de restos de madera y rastrojos con
la excusa del cambio climático. Y se legisla para ello. Así, no se limpian los
cerros para que no se queme lo que el incendio ya quemó, arrasando además con bosques,
pueblos, ciudades, animales, cultivos, automóviles y personas. Todo muy normal
para esta gentuza desquiciada que vive de proclamar el fin del mundo. https://www.biobiochile.cl/especial/bbcl-investiga/noticias/reportajes/2026/01/21/catastrofe-anticipada-el-polvorin-de-4-mil-hectareas-en-gran-concepcion-del-que-nadie-se-hizo-cargo.shtml
En Europa,
continente demencial que nos lleva ventaja en este tipo de estropicios, los
ecologetas de salón impulsan leyes de restauración de la naturaleza que impiden
limpiar los montes que año a año continúan quemándose sin control.
El negocio consiste
en crear las condiciones que para el incendio se produzca, luego apagar el
incendio (o hacer como se intenta apagar), para luego hacer como que recuperan
el terreno quemado plantando cuatro arboles huachos con un millonario financiamiento
de la Union Europea que es adjudicado a amigotes o parientes de autoridades políticas.
En
Barbarilandia creo que no se ha llegado a tanto, por ahora, pero lo intentarán
sin duda alguna. Mientas tanto, dejan el incendio a JAK culpando a un pobre desgraciado
que encontraron por ahí cocinando unos huevos revueltos para al desayuno.





