La cuenta regresiva
del gobierno que aun apoya el 42% del populacho bárbaro -chilenitos ellos- está
a punto de terminar. No lograron implementar su desquiciado y criminal “proyecto
país” diseñado por mentes aun mas desquiciadas y criminales de “intelectuales
de izquierda” que “pensaban Chile” parapetados en universidades-basura que
financiamos todos los jiles que pagamos algo de impuestos.
No lograron
apoyo para su constitución-robémoslo-todo, ni lograron mayoría parlamentaria, solo
por esto, y nada mas que por esto, el país no se fue a la chucha, al menos de
momento (No olvidemos nunca el 78% de apoyo a la quemazón nacional y el
proyecto constitucional del PC-FA; que luego recularan por miedo a que la
factura no la pagaran solo “los otros” es otra cosa).
Si a ese 42%
de chilenos le sumamos aquellos que no apoyan el plan siniestro solo porque
suponen que ellos también pudieran terminar
siendo perjudicados, no puedo más que llegar a la evidente conclusión de que la
inmensa mayoría de los chilenos son una tropa de gañanes, sinvergüenzas,
tarados, envidiosos y ladrones oportunistas. Gente mala; lo que me produce un
tremebundo desprecio hacia todos ellos.
Esta razón, además
de otras varias razones, me impiden, afortunadamente, ser nacionalista. El nacionalismo
es una barbarie intelectual que defiende usos, costumbres y personas que pueden
ser tan abyectas como lo son, comprobadamente, la inmensa mayoría de los chilenos.
Esto se defiende solo por ser “lo nuestro”. Pues no, no son lo mío ni nada
parecido.
Debo reconocer con indisimulado orgullo, que solo me interesa el destino de Barbarilandia porque me tocó nacer, vivir y trabajar aquí, tengo el fruto de mi trabajo invertido aquí, y mis hijos viven aquí, nada más me une a este lupanar con vista al mar habitado por aquel repugnante 78% y el actual repugnante 42%.
Y los demás países no son necesariamente mejores, claro. De hecho conozco algunos aún peores en vías de autodestrucción. Es por esto que no soy globalista, deben existir muchos países, distintas administraciones, para que existan ejemplos comparativos y competencia.
Un 78% es
demasiado como para no tomarlo en cuenta a la hora de escribir lo que escribo. Ni
perdón ni olvido, porque ese 78% ahora reducido a “solo” un 42%, está esperando
una nueva oportunidad para intentar hacer otra vez lo mismo de siempre, robar y
vengarse de los demás. De una tropa de resentidos de mierda manejando a una horda de ignorantes y resentidos de mierda no se puede obtener nada bueno.
¿O acaso es mentira
lo que escribí?



