No hay solución
política posible. No existen incentivos de ningún tipo. En ningún lugar del
mundo han logrado resolver este problema que, para las ideologías políticas
relacionadas con el globalismo, el ambientalismo y el transhumanismo, entre
otras aberraciones postmodernistas, no es un problema, sino que el objetivo
buscado: https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/05/30/1201427/parlamentarios-alerta-cierre-unidades-maternales.html
Si dejamos
de ser trascendentes, es decir, si dejamos de ser humanos, ¿para que tener
hijos? ¿Para qué pensar a largo plazo? ¿Para qué invertir? ¿Para qué ahorrar? ¿Para
qué dejar algo a una futura generación si no tenemos familia? ¿Para qué tener
familia si el aquí y el ahora es lo único que importa?
De ahí que los
grupos de poder que promueven estas ideologías fomenten la destrucción de la
familia; la ridiculización de la Fe; la infantilización humana; los derechos
sociales que nos llevan a la pérdida de la iniciativa personal; a todo tipo de
miedo en la población; al consumismo y, en definitiva, a la intrascendencia del
ser humano.
Solo existe una
alternativa para Chile, millones de inmigrantes jóvenes y familias con hijos.
Es eso o la desaparición como entidad nacional.












