El Merluzo y
su banda de atorrantes podrían quedarse otros cuatro años más en el gobierno, u
ocho si fuese posible, y no terminarían de reconstruir las viviendas de Viña
del Mar, menos aún las quemadas en el reciente incendio del sur. Ahí tendrían para
cuarenta años al menos.
Estos días veíamos
al saco de weas paseándose por la zona sur sin saber que hacer. Un energúmeno acostumbrado
a destruir en las calles, y a apoyar a quienes incendian y no a quien apagan el
fuego, no puede construir nada en su vida, salvo la casa en San Miguel que pagará
con su pensión de expresidente el muy vago y desvergonzado.
El culiao
está preocupado de candidatear a la Claudia a la ONU, dejar amarrados en sus
puestos a cuanto delincuente pueda, financiar un festival de cine porno, no
dejar un peso disponible para el futuro gobierno y más salvajadas de ese tipo. Son
gentuza de lo peor.
El saco de
weas del otro lado intenta armar una dictadura dentro de su cagada de partido. Resulta
que según la iñora del weón hay infiltrados en el PNL ¡Chúpate esa! Cualquier día
de estos acusarán a los disidentes de marxistas leninistas, o les recortarán la
cabeza de las fotos donde aparezcan con ellos como en los mejores tiempos del compañero
Stalin.
Estos tipos
son oposición al gobierno de JAK, siempre fue ese el plan, salvo que lograran
meterse en el gobierno como quinta columnistas para salir a los pocos meses en
medio de un escándalo planificado y provocado, tal como lo hizo él mismo cuando
militaba en el PR y como no quiere que sus mascotas lo hagan ahora con él.
Como para confiar
en estos tipos, los de allá los de más allá, porque de acá al menos no son
ninguno de ellos ¡Guácala!






