SIN PALABRAS….
El vivo vive del tonto, y el tonto de su trabajo (la "clase" política; Valparaíso, 11-03-1990)
Al parecer
en los próximos días comenzaremos a dejar atrás la super ley económica de Quiroz,
para adentrarnos en el callejón oscuro de la ley de seguridad. Aquí quiero ver
a todos el mundo. ¿Qué dirá la extrema izquierda? ¿Qué dirá la extrema derecha?
Y, por consiguiente, ¿qué camino emprenderá el gobierno, sus partidos aliados y
la izquierda moderada?
Conocemos el
propósito de la extrema izquierda, chipe libre para la delincuencia, los
compañeros de ruta momentáneos y los tontos útiles carne de cañón al servicio de
sus propósitos. Los utilizan para llegar al poder y, una vez instalada su
dictadura marxista, los reprimen, encarcelan o matan. Los ven como escoria
social utilitaria.
Por su
parte, la extrema derecha, complicará al gobierno exigiendo barbaridades de
todo tipo: Instalar la pena de muerte sabiendo que no es posible hacerlo;
construir campos de concentración en la frontera; decenas de años de cárcel por
tirar un chicle en la vereda; pelotón de fusilamiento a quien se robe una
gallina, y todo tipo de salvajadas que solo utilizan para embolinar la perdiz
de su barra brava, al tiempo que se ríen de ellos. Otros que utilizan a sus
adeptos más irracionales y fanatizados para llegar al poder.
Solo gentuza
mal parida puede utilizar temas tan importantes para ganar adeptos. Ellos son
la verdadera escoria social.
Sospecho además que
la legislación no incluirá castigos severos a los políticos que roben. No es
para tanto el entusiasmo.
Chile reestablece
las relaciones consulares con Venezuela: https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/08/06/1207808/chile-venezuela-oficializan-restablecimiento-relaciones.html
El ignorante
de Espumita se pregunta en que nos beneficia: https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/08/02/1207370/johannes-kaiser-relaciones-venezuela-chile.html
El pobre imbécil
que se las da de sabelotodo, dictando catedra barata a diario sobre todo tema
que existe sobre la tierra, ya sea sobre cómo solucionar el caos en el estrecho
de Ormuz, hasta como multiplicar un limonero mediante esquejes, sin olvidar
recomendaciones sobre la importancia de los polvos Royal para hacer un queque
de limón, se pregunta de que nos sirve restablecer relaciones consulares con
una “potencia extranjera”. Don Ramon podría decirle… “¡Si serás!”… No te doy otra
no más porque...
Imbécil,
ignorante, charlatán de poca monta, como van a regularizar sus situaciones migratorias
los cientos de miles de venezolanos que hoy lo necesitan, si no tienen
consulado en Chole para hacer sus trámites.
Imbécil, pesadilla
nacional, analfabeto, si no quieres ilegales, debes permitir que quienes reúnan
las condiciones y no se han regularizado obteniendo su pasaporte lo puedan
hacer, para así saber quienes están realmente ilegales y puedas, o expulsarlos
si son delincuentes o no tienen de que vivir en el país transformándose en una
carga para los contribuyentes, o regularizarlos con prontitud si después de
años en Chile ya constituyen familias organizadas, con trabajos y/o negocios estables
y son un aporte para el país.
Pajarraco populista,
¿quién te atiende en un restaurante, quien te pone bencina y te limpia el
parabrisas, quien te atiende en un minimarket, quien te vende un repuesto para
tu automóvil, quien te lleva una pizza a tu casa, quien conduce el Uber, quien
hace en Chile cientos de trabajos que los chilenos no hacen?
¿Quieres echarlos
a todos y paralizar el país? Recuerda cuando trabajabas en Europa en lo que
pillabas, malvivías de cualquier forma, y lo seguirías haciendo de no ser
porque ter agarraste a la política como medio para poder vivir como nunca
pudiste hacerlo por tus propios medios. ¿Cuándo de regresas a Austria a trabajar
de conserje, jil?
Hemos visto
el sol luego de un par semanas en que terminamos chorreados de agua por todas partes
y remojados hasta el píloro.
Todo esto debido
al vendaval causado ya no por la lluvia de toda la vida, sino por colosales ríos
climáticos; increíbles autopistas de humedad; despampanantes emergencias climáticas;
el terrorífico Niño Godzila que nos acecha desde las profundidades del océano pacifico,
tal vez en concomitancia con el iracundo Poseidon y, con toda la andanada de
acojonantes y dantescos espectáculos televisivos con los que el poder nos insta
a no asomar la nariz fuera de nuestras casas durante estas desgracias
ocasionadas, supuestamente, por un cambio climático que amenaza con destruir lo
poco que va quedando de este mundo mundial, y que los políticos, mediante leyes
y declaraciones rocambolescas, pretenden detener.
Pero hemos
visto el sol después de la tormenta. Al menos hasta la próxima tormenta que, agregada
a las tormentas de los últimos años, han dejado atrás -al menos por ahora- varios
años consecutivos de sequía y a todos aquellos expertos de matinal y noticiero que nos anunciaban
- ¿lo recuerdan? - que Barbarilandia se secaba aceleradamente y para siempre, según
demostraban su informes, sus publicaciones en revistas indexadas, las citas
mutuas entre distintos autores de la pandilla climatológica, sus papers muy bien
pagados repletos de palabras difíciles; sus proyecciones climatológicas a cien
años vista, y el supuesto consenso mundial que nos prepara para el fin de los
tiempos.
Resulta que
al menos hasta aquí vamos bien. Desde la llave del lavaplatos sale agua y desde
el baño también. Los ríos continúan fluyendo, los campos continúan regándose y
el mar sigue donde lo vi la ultima vez que fui a la playa. Nada nuevo bajo el
sol, Niño Godzila mediante.
Nos
acostumbraron durante la inmunda regencia merluciana, a dar por aceptable e
incluso revolucionario las conductas aberrantes, los actos barbáricos justificados
con entusiasmo y los robos de todo lo que está al alcance de la mano e incluso
más allá. Todo esto respaldo en al menos tres premisas intocables para la gente
normal, que a riesgo de ser envestidos por la horda descerebrada.
El derecho a
elegir; la relatividad de lo bueno y lo malo; y una especie de resarcimiento económico
decidido unilateralmente luego de tantos años de neoliberalismo explotador de
las pobres almas castas y puras de toda la bazofia nacional. Robar es justo si
se esgrimen las razones adecuadas.
Pareciera
ser que el entramado legal que los mismos ladrones crean los protege de cualquier
tipo de represalia. Pareciera ser también que a nadie en realidad le importa
combatir este tipo de delitos e incivilidades (otra cosa es que grupos de energúmenos
prometan barrer con todo mal que nos aqueja si los eligen para hacerlo,
conociendo que no resultarán electos) y, por lo mismo, se da carta blanca a los
malhechores que actúan a sus anchas y sin riesgo real de ser sancionados.
Conocemos, además,
que el Estado de Chile financia todo tipo de ONGs, fundaciones, corporaciones,
agrupaciones, colectivos y demas guaridas de gentuza impresentable, todos ellos
empeñados en destruir el país que los mantiene, y muchas veces sino casi todas,
a sueldo de intereses extranjeros.
El
latrocinio descontrolado no se queda ahí. Empresas del estado, como Codelco (y
no solo) son botines de mafias organizadas; se acepta sin tapujos los
multimillonarios fraudes con licencias medicas fraudulentas; se entrega todo
tipo de “beneficios sociales” desde los mas encomiables hasta los mas desvergonzados;
se crean cotos de caza para amigotes, parentela y compañeros de ruta, como el
Consejo de Monumentos Nacionales, que mantiene medio país paralizado con tal de
hacer su negociado; sume a esto universidades, centros de investigación, análisis
y conventilleos regentados por escribidores de papers de poca monta y aun más
poca vergüenza. Para que seguir…
Todo esto se
acepta, tolera, impulsa y se multiplica como Jesús multiplicó panes y peces
para la ocasión, aunque con una finalidad completamente distinta, delictiva y
muchas veces totalitaria, ya que el control de la población por medio del miedo,
la desinformación, la propaganda, y la complicidad de miles y miles de miembros
de estas bandas criminales, es condición necesaria para continuar con el desvalijamiento
nacional sin temor a ser atrapados, procesados y condenados a pagar penal y
civilmente el latrocinio al que se vuelcan con entusiasmo cada maldito día de
sus infectas vidas.
Cortaron al
subsecretario de hacienda por drogo. El hombre reclamó, aseguró que es de la
GCU, estudió en colegio de monjas y reza el rosario. Acto seguido, el
defenestrado subsecretario se sometió a nuevos análisis que, al parecer, respaldan
su alegato. Yo no tengo idea de qué es verdad y qué no lo es.
En
reiteradas ocasiones hemos explicado que la misión del gobierno de emergencia
es esa, solucionar los problemas, urgencias y estropicios causados por los últimos
gobiernos que regentaron este desdichado lupanar con vista al mar, el de la comandante
Claudia, el Payaso Sonriente y el Merluzo.
Ser más
papista que el papa no está dentro de las necesidades mas urgentes de la patria,
ni siquiera se encuentra en la lista de prioridades y estupideces con que los políticos
intentan demostrar a sus fieles seguidores que son los más acuciosos defensores
de la integridad moral, el medio ambiente, el feminismo extremo, la educación pública,
gratuita y de calidad, la defensa de los valores patrios, o la monserga que esté
de moda.
Si
efectivamente el ex subsecretario no es drogo (aun no lo sabemos), el gobierno
ha cometido un error por apresuramiento, al querer demostrar que provienen de
un linaje de servidores públicos castos y puros, aunque para demostrárselo a la
muchedumbre sea necesario el sacrificio ante el populacho bárbaro del primer infeliz
que cae en desagracia y sin derecho a pataleo.
De un
gobierno de frívolos, ladrones y atorrantes en que toda aberración era parte del
paisaje, estaríamos pasando a un gobierno que, por intentar demostrar una perfección
que no corresponde a la naturaleza humana, comete injusticias ejerciendo el
poder sin contemplaciones.
Estamos colonizados
por ONGs, muchas de ellas son organizaciones corruptas al servicio de intereses
corporativos, ideologías políticas, corrupción y lobbies extranjeros. Como esta: https://www.ex-ante.cl/politica/quien-financia-ongs-que-fueron-eeuu/