Concuerdo
plenamente con el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, quien emplazó a las
grandes tiendas a respetar el Viernes Santo, calificando la pertinaz
insistencia de sus voceros de no hacerlo, como “una miopía de parte de las
grandes empresas impresionante”: https://www.pagina7.cl/actualidad/quienes-trabajan-son-los-mas-pobres-chomali-pide-cerrar-comercio-en-viernes-santo/
La estúpida postura
de la CPC y sus asociados, que solo representan los intereses de la gran empresa,
demuestra una vez más que carecen de la más mínima empatía por el prójimo, no están
conectadas con la realidad, ni aprenden las lecciones del 18/O, el terrible riesgo
de la nueva constitución, y lo que puede estar por venir.
Espero que
JAK y su gobierno no suscriban estas ideas que debieran avergonzar a sus promotores
(aunque sabemos que nada los avergüenza), legislando a favor de declarar el Viernes
Santo como feriado irrenunciable. La gente se lo agradecerá.
En Chile
existen sólo cinco días feriados irrenunciables, que precisamente son irrenunciables
debido a que todos sabemos que, de no ser así, las personas más pobres,
principalmente empleados de comercio y servicios, deberían trabajar esos días para
enriquecer aun mas a sus empleadores mientras estos miran el firmamento en
alguna playa del país o el extranjero.
El Viernes
Santo no trabajan bancos, ni empleados públicos, ni oficinas, ni muchas empresas,
ni colegios y universidades, otras lo hacen remotamente, sin embargo, el
empleado de comercio no tiene más alternativa que trabar, y lo digo yo que he
sido comerciante toda mi vida, y aun reconociendo que esos días feriados son económicamente
desfavorables, siempre comprendí que no es posible transar a la vida de las personas
por dinero.
¿Usted no
opina lo mismo? ¿Lo considera una exageración? Pues pregúntele a los más
pobres, a quienes no tienen nada más que el día y la noche, y que solo cuentan
con esos días para compartir con sus hijos, que opinan al respecto, y se
llevaran una gran sorpresa.
En Barbarilandia
(nunca mejor empelado el término) existen solamente cinco feriados
irrenunciables: 1 de enero; 1 de mayo; 18 de septiembre y 25 de diciembre. ¿Es
tanto pedir agregar el Viernes Santo?
Una sociedad
que no respeta las tradiciones, las costumbres más arraigadas, las principales celebraciones
que entregan algo de sentido a la vida en comunidad, la familia y los valores
permanentes que deben primar en toda sociedad sana, socavan día a día la
convivencia, y por consiguiente los pilares fundamentales de las comunidades.
No solo es
un deber moral respetar e integrar a todas las personas a la vida en comunidad;
además es una estupidez, o como dice el arzobispo Chomalí, una ceguera
impresionante, no acceder a peticiones sensatas y justas como esta.
José Antonio, esto no puede volver a suceder:
https://www.instagram.com/reel/DIhcnEuvOhf/?hl=en





