Mientras Israel
y su marioneta USA cometen todo tipo de crimen horrendos (la “Alianza Epstein”
tan bien bautizada por de Prada y difundida por nuestro amigo Challenger), en
Chile se prepara el cambio de mando y se intenta legislar a velocidad de la
luz.
El gobierno
saliente pretende votar la ley de salas cunas, la ley del futbol y no sé qué
otra cosa, mientras el gobierno entrante al parecer pretende postergar y
revisar esas leyes. Con el cable chino sucede todo lo contrario, el gobierno
saliente se lo quiere endosar al entrante, y el entrante no quiere saber nada
de eso para no incomodar al amo americano que le puede responder el desaire con
un alza arancelaria del 100% o un misil en el culo.
La puesta en
escena del Merluzo y su gobierno de atorrantes ha consistido en los últimos meses
en dejar caramelos envenenados a JAK para que este los rechace y así poder
culparlo de no querer morir dulcemente envenenado. Ya se habla de un “quiebre”
de relaciones, el planificado escenario perfecto para que la tropa de psicópatas
se transforme en una oposición feroz desde el mismo día en que los desalojen
del poder.
La excusa será la de siempre, nosotros somos los buenos y ellos son los malos, da igual que la
utilice Boric y su banda de atorrantes y ladrones, o Netanyahu y su mascota
Trump, la banda de asesinos. Siempre funciona para sus adeptos.
Así las cosas,
la mitad de aquí defiende a “los nuestros” y la mitad de allá defiende a “sus
nuestros”, no importa qué fechoría estén ejecutando y a quien estén robando,
asesinando o esclavizando. Ya tenemos el escenario para el 12 de marzo, el
mismo de siempre.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario