Durante su comparecencia,
Bill Clinton revisa fotos que forman parte de las pruebas con que se respaldan las
acusaciones del Caso Epstein, el agente del Mossad que dirigía una red de pedofilia
y crímenes de todo tipo que servían para extorsionar a multimillonarios, presidentes
y altos funcionarios del gobierno norteamericano, entre otros lideres
occidentales, con que sustentan el control que Israel mantiene en la política internacional
de USA.
Salvo que
alguien pretenda engañarse o engañar a los demás, Clinton observa exhorto las
pruebas del delito, demostrando que los recuerdos de sus fechorías lo activan
como a cualquier pederasta, pervertido o psicópata al recordar sus crímenes.
Su abogada
(mujer y negra, por supuesto, todo es parte de la puesta en escena) le quita
las fotos, y él las agarra con la intención de continuar su macabro deleite. Tipos
como este, especialmente si son negros o “redneck”, terminan en la silla eléctrica.
Clinton no seguirá ese camino, obviamente.
Le dejo esta honorable entrevista
ResponderBorrarNo sé inglés, es muy larga, y no le tengo simpatía a ese vago depravado
Borrar¡No lo puedo creer!!!
ResponderBorrarSegunda ocasión en que estoy completamente de acuerdo con Máximo
Una tontera esperar que Bill Clinton, quien repetidamente ha mentido inclusive bajo juramento, diga y reconozca la verdad sobre sus deleznables actos. Para mayor información leer el libro de Christopher Hitchens sobre la pareja de mitómanos (Bill and Hilary) “No One Left To Lie To”.
Claramente comprometido con información sobre sus infames actos con su gran amigo, el sionista Epstein, Bill Clinton ha mentido en repetidas ocasiones recientemente culpando a los Palestinos por el fracaso de los tratados de Campo David cuando claramente este fungió no como “mediador” sino como vocero de los intereses sionistas exigiendo impresentables concesiones territoriales y de soberanía sobre los territorios ocupados. (“The Truth About Camp David” de Clayton E. Swisher)