El vivo vive del tonto, y el tonto de su trabajo.

La “clase” política. (Valparaíso, 11 de marzo de 1990)


domingo, 24 de marzo de 2013

LOS ARCHIVOS DEL CARDENAL.


Vengo de un asado en la casa de mis padres, de hecho fui el cocinero, o asadero, como sea. Entre empanadas, longanizas, carne, ensaladas y lo de siempre; entre cuentos, historias y lo de siempre; llegamos a comentar los programas de televisión. Uno veía “El Doctor House”, el otro los reality, la otra “Los ’80”, y así, lo de siempre. Hasta que mi hermana dijo que vio “Los Archivos del Cardenal”, y mi cuñado, que es de izquierda asintió. Ahí, tuve la genial mala idea de aclararles que los archivos no eran del Cardenal, sino de José Manuel Parada, quien era comunista y miembro del Frente Manuel Rodríguez, el que utilizaba la Vicaría de Precht para reclutar gente para el “Frente”.

Nadie sabía eso. Las respuestas fueron desde que la producción era buena, los detalles de la época exactos, que Pinochet sí había matado gente, que solo era una serie, que estaba basado en hechos reales, en fin.

Pero los archivos no son del Cardenal!!!!, dije por segunda vez. No se si me lo creyeron, mi cuñado demostró dudas, la patrona me pegó un golpe por debajo de la mesa y mi madre dijo que por que no hablábamos de otra cosa. Pinochet quedó como genocida, mi cuñado aseguro que un tío suyo era comunista y le pegaron, en fin, lo de siempre.

Lo único que les digo es que los archivos no eran del Cardenal, sino de un miembro del PC y del Frente, que utilizaba la Vicaria para reclutar “jóvenes combatientes”. ¿No creen que la historia es sesgada si la escribe una parte?. ¿ No creen que es incitar al engaño decir que los archivos son del Cardenal siendo que no lo son?. Dije.

Mi mamá se enojó y nos solicitó que habláramos de otras cosas, aunque el que tenía que hablar de otra cosa era yo, ya que fui el que dijo lo que dijo y que no había que decir. Que los archivos del Cardenal no fueran del Cardenal no le importó a nadie. La patrona me pegó unos cuantos mas por debajo de la mesa. Lo cierto quedó por falso y lo falso quedó por cierto.

Ni mi cuñado ni yo nos enojamos. El postre estaba bueno. La torta mejor aun. Ya estoy en mi casa. Mañana es lunes. Mi hijo chico se comió un tarro de crema para la cara, y la señora me retó por eso. En fin, lo de siempre.

Mañana será otro día, y los archivos seguirán siendo del Cardenal, aunque no lo sean. En fin. Lo de siempre.



17 comentarios:

  1. Como yo fui izquierdista cuando joven, centrista al medio y derechista ahora, en la recta final, presumo de entenderlos a todos.

    Creo que los franceses dicen "que todos somos culpables".

    De otra manera ¿podria uno creer que en la II Guerra Mundial todos los alemanes eran malos y sus enemigos todos buenos ?

    Mas bien diria que somos nuestra circunstancia.
    De ahi que sin perjuicio de trazar la raya , de tratar de no meter a todos en la misma melcocha, hay que tener una vision generosa que incluya a tu cuñado con su tio apaleado, a ti con los Archivos de Parada, y a tu mama intentando llevar la cueca en paz.

    En los 2 mil años de esta asi denominada "civilizacion", no hay dia en que en algun lugar del mundo unos se maten con los otros y ambos con excelentes razones.

    Sospecho el que el Gran Responsable esta mas alla de sus pobres titeres.

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  2. Pero supongo que el cardenal Silva Henríquez o el cardenal Fresno alfo tienen que ver en esa serie, o no? Nunca vi la serie, tampoco pos 80's aunque la última algo conocí de su argumento.
    A esos tres degollados los tienen como mártires y nunca se dice de las fechorías que cometían, lo mismo los hermanos Vergara Toledo.

    Falta poco para el 29.

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  3. Amigo,eso le pasa por ser "politicamente incorrecto" no ve que la verdad ya está asentada. Que a los izquierdistas, cuando les falta argumento racional apelan a la emocionalidad. El domingo, en "Estado Nacional" se estaba debatiendo sobre la acusación constitucional contra el Ministro Beyer y en algún momento un joven historiador (no se si de derecha o nueva derecha) le hace ver a Andrade sobre la responsabilidad de la Concerta en no cuestionar el lucro en las Ues, este sale que Chile estaba fraccionado, en las peores condiciones y bla, bla, bla, y que el hasta había estdo preso y que le habían pegado y que eso le daba el derecho a decir lo que pensaba. Patético.

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    1. Rolando: para ellos el uso de la falacia es casi un deporte, cuando no tienen argumentos de peso.

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  4. "Las mentiras del cardenal"


    Corría el año 2011 y yo me encontraba en un bautizo. el sacerdote, que a su vez era el párroco, en su prédica comentó acerca de la serie "las mentiras del cardenal". quedé intrigado.

    al finalizar la misa, y mientras todos se iban a la casa de la bautizada, me quedé conversando un cigarrillo con el párroco y le pregunté acerca de lo expuesto en la prédica.

    me dijo: "esa serie, como todas las demás se basa en testimonios sin confirmar e incluso en falsedades. yo trabajé en la Vicaría y fui parte de la comisión Valech. los "documentos históricos" que dice tener el museo de la memoria son adulteraciones de las fichas reales, porque son en la realidad el registro clínico de los miembros del FPMR, MIR y el PC involucrados en enfrentamientos con Carabineros, la DINA Y la CNI. en las fichas originales estaban los datos reales, identidades, chapas, lugares donde se escondían, etc. y las "heridas atribuídas a torturas" eran en su mayoría heridas de bala o lesiones causadas por la huída

    además, los documentos de la vicaría (los originales) no podrán ver la luz en mucho tiempo, por ley. hasta que termine el último caso por atropellos a los DDHH, mientras que los del museo no podrán ser expuestos también ya que así nadie podrá comprobar la falsedad de dichos informes"

    yo quedé para adentro. además que el conserva en su archivo personal, el registro parcial del ingreso de dichos documentos.

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    1. el registro clínico y según las declaraciones de Manuel Contreras padre fueron las atenciones recibidas en la clínica clandestina Chiloé, ubicado en Avda Santa Rosa casi al llegar a Victoria. las demás estan en el registro de dicha vicaría.

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  5. José Cornejo:
    Los testimonios como los tuyos hay que divulgarlos por la internet y también en los medios audiovisuales.

    Como escribí en mi blog hace poco, la historia de la Izquierda es de una falsedad.

    Que son tramposos. Ellos que hablan de transparencia,nos restringen la información:"los documentos de la vicaría (los originales) no podrán ver la luz en mucho tiempo, por ley. hasta que termine el último caso por atropellos a los DDHH, mientras que los del museo no podrán ser expuestos también ya que así nadie podrá comprobar la falsedad de dichos informes"". No tienen nada que envidiarle a las razones de Estado que hacen las potencias como Inglaterra o USA para ocultar la información. Secretos de Estado. Y por ley.

    Más bien, es una ley mordaza para nosotros, porque así no los podemos rebatir.

    La serie colombiana 'El Patrón de la Maldad' la comparan con los 'Archivos del Cardenal'. Ninguna serie chilenas las he visto, le sale el tufo izquierdista demasiado evidente.

    Ellos son los quedan pegados al pasado.

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Estimado Javier:

      En lo que respecta a los verdaderos archivos de la vicaría, esto ya fue denunciado a los medios por parte de Manuel Contreras hijo, cuando se empezó a mostrar dicha serie en TVN. la controversia generada por dicha serie se debió a que los guionistas de la serie, "consultaron" los archivos de la Vicaría para recrear la misma, que están en el museo de la memoria. esto significaría una falta gravísima ya que se estaría vulnerando un "secreto de sumario" debido al nivel de "evidencia" que tendría en los casos de DDHH que persigue el poder judiciomarxista. pero resultó ser que esos archivos "consultados" no eran más que copias adulteradas, de los archivos originales que están en poder del arzobispado de Santiago y solo "salen" para casos necesariamente judiciales(?). como conforman parte del "secreto de sumario" exigido por el Poder Judicial y mientras no se terminen los juicios por DDHH, estos textos (los originales) jamás verán la luz, porque en caso de terminarse, solo verán la luz las "copias" preparadas por los parasitos izquierdistas y los textos originales... sepa moya.

      Como todos sabemos, hay muchos gobiernos con entidades que entregan información "a la medida" de las necesidades de quienes los piden, dando pie a las más descabelladas teorías como la de mi Gral que tuvo la intención de desconocer el triunfo del "NO" e iniciar un autogolpe, denunciado por la CIA, cuando en la práctica fue Matthei padre quien lo sugirió, siendo frenado en seco por el Gral Pinochet incluso sale en su libro "Ego Sum Pinochet" (escrito por Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux) los weones parasitomarxistas celebran la "desclasificación" de documentos de la CIA, cuando estos los hacen huevo de pato cuando quieren. o creen que mostrar papeles tachados con plumón negro sin poder leer el contenido total de estos, es "desclasificar" (basta con leer el "dossier de Pinochet" hecho por la CIA).

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  6. O sea, la historia es justamente al revés. Para los zurdos, Matthei es el militar 'bueno' porque reconoció el 'NO', y Pinochet el 'malo', porque quería desconocerlo. Sin embargo, el responsable que sembró dudas y que pretendía un autogolpe, queda como demócrata.

    Sin embargo, a ninguneado los Archivos del espía ruso que se escapó, y que aparece Allende como agente pagado de la KGB.

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  7. La única fuente "confiable" ha sido los Archivos Mitrojin, pero es despreciada por los zurdos ya que revela las verdades que ellos niegan a rajatabla.

    de acuerdo a lo expuesto anteriormente, no sería la primera vez que Pinochet frena en seco una medida extrema. tal fue el caso de que Leigh (siendo CJE de la Fach) propuso que se bombardearan los cordones industriales de Cerrillos y Vicuña Mackenna el 11/09/73, como una manera de destruír el contingente guerrillero urbano que había montado el borrachín, pero también fue frenado por Pinochet, porque tenía la idea era golpear en la cabeza y no en el cuerpo, así se debilitaría la UP y su contingente sería desmoralizado y posteriormente reducido. sugerirle una salida pacífica, de lo contrario, sería por la fuerza, tal como la sabemos.

    "si me negase a aceptar la derrota, me pondría a la altura de los demás dictadores marxistas y eso es lo que no queremos para la historia y el futuro de Chile. la misión ya está cumplida" (no recuerdo las palabras exactas, pero esa fue la idea que dió a Matthei para que desistiera de dicha idea)

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  8. Ale. No lo se porque tampoco vi la serie.

    Rolando. Ese es mi defecto o virtud, dependiendo de lo que hay que depender. La tiro y listo, seguramente es porque se que no estoy mintiendo y eso me conforma.
    Los izquierdistas no pueden tener argumentos probados, ya que de lo contrario no serian izquierdistas.

    José. Convence al cura para publique lo que sabe, aunque sea con un seudónimo. O que le entregue la información a quien corresponda. ¿A don Hermógenes podría ser?.

    Javier. No se puede creer en archivos “juleros” ni en archivos borrados a medias.

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  9. espero que no lo hayan movido de la parroquia. porque en esos casos la iglesia los cambia de parroquia y a los más conflictivos los manda lejos...

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  10. en el Blog de Los Casos del Cardenal, Carlos Peña se refería de la siguiente manera:

    "¿Es razonable transmitir una serie en la que -mediante la ficción- se recuerdan las violaciones a los derechos humanos cometidas en la dictadura? ¿Valdrá la pena poner en las pantallas la atmósfera asfixiante de la persecución por motivos políticos?

    Carlos Larraín piensa -según declaró esta semana- que no. Él cree que algo así sólo reabre heridas y pone a la izquierda de víctima.

    ¿Tiene razón?

    La serie, financiada por el Consejo Nacional de Televisión y transmitida por TVN, recuerda, entre otras cosas, los hornos de Lonquén -cadáveres de campesinos asesinados a los que se intentó desaparecer mediante la cal- y dibuja la escena política y social de hace treinta y cinco años y el papel que a los diversos sectores -la Iglesia, la izquierda, la derecha- les cupo en ella.

    Se trata, por supuesto, de una obra de ficción: los personajes, los detalles de la trama, los incidentes, las vicisitudes, lo que ocurre y lo que no, es inventado y es un fruto de la imaginación y la creatividad de quienes escribieron el guión y de los que, echando mano a su propia memoria lo actuaron hasta darle vida. Pero justo por eso -porque no aspira a ser historia, sino que inventa una- es probable que la serie sea más apelativa y más terrible que el más fidedigno de los documentales.

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    1. Al verla, nadie podrá refutarla diciendo ¡es mentira! Sí, la historia es inventada; pero paradójicamente es real. La trampa, y la virtud de la ficción, es que propone una realidad que no es, pero que llega a ser gracias a que el espectador le presta su emoción y su subjetividad y así, mientras dura, la convierte en realidad. Sartre gustaba decir que el texto literario es un trompo extraño “que no existe sino en movimiento”. Quería decir con eso que es el lector quien, al leerlo, le da vida por el expediente de prestarle sus emociones y sus recuerdos.

      De esa manera la obra de ficción -la novela, o la serie televisiva- hace que el espectador se encuentre con su propia memoria y se vea a sí mismo reaccionando frente a esa situación que, a pesar de ser un cuento, él sabe paradójicamente que es verdad.

      Gracias a ese mecanismo que la ficción pone en movimiento -un embuste que nos ayuda a ver mejor la realidad- hay ficciones que llegan a ser verdad y ayudan a inteligir mejor lo que cada uno fue o dejó de ser.

      Es lo que hará, sin duda, esta serie.

      Por eso Carlos Larraín tiene toda la razón cuando, esta semana, se quejó de la serie porque ella poseería “una connotación política evidente”. Lo que el senador, sin decirlo, teme, es lo obvio: lo mal parada que quedará buena parte de la derecha de hoy cuando, puesta ante el desafío de su propia memoria, las ficciones de la teleserie le recuerden, a él y a quienes le acompañan, cuán complaciente fueron con los crímenes y las violaciones a los derechos humanos que ocurrieron en Chile durante tanto tiempo.

      Y ese recuerdo pone a algunos sectores de la derecha ante su incómoda realidad: esgrimir los valores de la eficiencia y del mercado, pero haber sido complacientes con las violaciones a los derechos humanos.

      La democracia -hoy todos lo saben- reposa sobre la idea de que hay bienes últimos cuyo valor es incondicional, bienes que ningún cálculo o circunstancia obligaría a abandonar. Esos mismos bienes son los que -obligará a recordar la teleserie- en Chile se dejaron ir una y otra vez sin que las élites de derecha, los feligreses de El Bosque, la prensa, las universidades y nadie, o casi nadie, dijera nada de nada.

      Así, los Archivos del cardenal -esas mentiras que sin embargo son verdad- pondrán a la derecha ante la incómoda evidencia de su propia memoria: la ficción le recordará cuán complaciente fue con la dictadura.

      Freud, desde el comienzo de sus investigaciones, siempre pensó que la memoria era una especie de archivo: una suma de recuerdos y de tachas que nos acompañan como si fuera una sombra, llenando nuestros días de ángeles o de esperpentos.

      Los Archivos del cardenal -esa Iglesia que preguntaba una y otra vez: Caín ¿dónde está tu hermano? mientras algunos hacían oídos sordos- son, aunque le disguste a Larraín, parte de la memoria de Chile.

      Y, mal que le pese, de la suya."

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  11. Desgraciadamente, no han querido construir una memoria colectiva y que de lugar a las visiones opuestas. Esa memoria no es la mía, yo tenía 3 años cuando se produjo el golpe. Pasé toda mi infancia bajo el gobierno del General y Presidente Pinochet, voté por el No el 88, fui simpatizante de la Concertación hasta el gobierno de Frei, posteriormente por un tema valórico derivé hacia la derecha cuand apareció Lagos como candidato y frontalmente le negué el voto a Bachelet por ser más de lo mismo.
    Desde 1990, nuestra democracia e historia ha sido secuestrada permanente de la nomenklatura de los partidos y especialmente de la izquierda. Lo triste es que muy pocos piensan que eso fue un estado de excepción; que si no se hubiese generado el golpe, una guerra civil o un autogolpe revolucionario de izquierda se hubiese producido, ibamos hacia el colapso social, estabamos enfrentados en posiciones irreconciliables, y si ellos hubieran sido los primeros muchos más muertos y detenidos se huniesen producido.
    Una lastima que unos pocos nos tengan anclados a su pasado de odio y que aquellos llamados a traer luz no lo hayan hecho por acomodo político.

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