domingo, 18 de febrero de 2018

COSAS DE ESTE MUNDO.


La gallá está cada día más loca. Algunas mujeres por ejemplo, le dan y le dan con el patriarcado, con que son dueñas de su cuerpo; con que los hombres somos unos violadores en serie; con que no las pueden mirar más de diez segundos continuados sin cometer abuso. Pretenden no tener hijos o tener uno sin padre a los 40 o 50 años. Las más dementes preferirían adoptar un negrito famélico en Burkina Faso, y solo se contiene ya que no contarían con un weas a quien cobrarle pensión de alimento.

Los millenials están convencidos que las experiencias son un patrimonio, por lo tanto gastan todo su dinero en viajes, experiencias de compra y leseras que los convierten en un buen negocio para los demás. Generalmente no tienen casa propia ni ahorros, viven desarraigados en busca de algo que normalmente no encuentra, esto es, lo que no tienen en ese preciso momento.

Los pobres quieren ser de clase media; la clase media pretende ser de clase media alta; la clase media alta pretende ser aceptada por los ricos; y los ricos viven escapando de todos los demás. Así funciona el mundo mundial, o de lo contrario los ricos aun veranearían en Cartagena, pero no es así, dejaron sus palacetes a los pobres que ahora arriendan piezas en ellos, y compraron casuchas de madera y coirón en Cachagua a los mismos pobres y clases medias de frentón. Es el círculo vicioso y perpetuo de lo aspiracional.

Ni hablar de los comunistas que viven promoviendo la democracia. O los socialistas que buscan esa locura llamada “efecto par” entre los hijos de los demás, mientras matriculan a los suyos en colegios pagados del barrio alto. O los empresarios que promueven el capitalismo mientras se coluden.

La última locura nacional consiste en contratar cientos de miles de empleados públicos, mientras dejan al comercio, agricultura, construcción, transporte, venta callejera y casas de remolienda sin personal, y para solucionar el problema que causaron arman uno peor, importan cientos de miles de haitianos, colombianos y demás lumbreras para reemplazarlos.

No hay remedio, solo nos queda el cinismo. La vida no se puede tomar en serio.

9 comentarios:

  1. es cierto, la Vida no hay que tomarla en serio....pero especialmente cierto cuando vives en Chile, un pais que dejo de ser serio hace rato
    Los mismos proceres que te duice a pagina entera en El Mercurio que ahora Chile da confianza a sus inversionistas, esos mismos tienen su plata fuera de Chile.
    La unica lucecita al final del tunel es Kast El Bueno, pero es demasiada pequeña frente al alud "progresista", que llena de parasitos a la Administracion Pca para que sean mantenidos por la Sra Juanita y su esposo D Paga Moya, via impuestos escondidos en los precios.
    En algun minuto la burbuja va a explotar

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    1. Esperemos que Kast sume adeherentes, al menos para influir si es que no alcanzan para ganar.
      Esto es una locura politicamente correcta.

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  2. Excelente resumen de lo que significa ser "millenial". Justamente, son aquellos que piden educación y salud "gratuitas" para poder viajar y consumir... Me toca convivir con gente de ese tipo. Felicitaciones por su capacidad de síntesis y saludos.

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  3. Este mundo se esta volviendo un chiste de mal gusto.

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    1. Aqui en Barbarilandia casi todos se creen evolucionados y modernos, pero valen callampa.

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  4. A veces tampoco entiendo nada, pienso que este no es el mundo en el que vivo. La multiculturalidad para mí es una afrenta a nuestra chilenidad, y la llegada de haitianos y gente de otros lados es una invasión no violenta, porque si fuéramos mañana a la guerra, no defenderían nuestro país, sino a los enemigos.

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