Como estará de jodida la viejuja que ya no le alcanza ni
para congregar al populacho bárbaro a su alrededor, por lo que necesita armar
un show de mala muerte en complicidad con Don Francisco. Y ahí estaban el par
de viejos con pasado esplendor, mucho manejo de cámara, mucho ruido y pocas
nueces. Era eso o no los ve nadie por la tele, porque a nadie le interesa que
le sigan metiendo el dedo en la boca mientras ellos se enriquecen.
No vi el programa donde el par de vendedores de ilusiones acordó
entregar el notición de la semana urbi et orbi, ese donde los ministros que
contrataron por buenos ahora los echan por malos, y no lo vi porque no me
interesaba ver leseras. ¿Qué va a pasar ahora?: Nada, todo seguirá igual ya que
no podrá seguir de otra forma mientras el Partido Comunista no lo decida, y
como los rojelios no decidirán nada que no vaya en dirección al paraíso terrenal,
pues nada pasará.
¿O acaso van a privatizar alguna empresa estatal; o el aun
nonato séquito de la Claudia propondrá bajar los impuestos, dejar de endeudarse
y contarle a la gente que todo fue una broma para ganar las elecciones?. ¿Desde
el lunes en adelante se respetará la Constitución?. ¿Se podrá lucrar sin darle
explicaciones al burócrata de turno o a los envidiosos de siempre?. Nada de eso
va a suceder porque nada de eso puede suceder sin que la extrema izquierda
termine de botar el castillo de naipes en que se ha convertido este gobierno de
utilería.
Y por si el show del par de viejos fuera insuficiente, la
injusticia chilena volvió a cooperar con la causa. En esta ocasión la fiscalía solicitó
procesar a una lista de políticos de derecha y un grupo de militares en retiro sufrió
el embargo de sus bienes por estar relacionados con las “platas de Pinochet”.
Van a procesar a los políticos zurdos que le boletaron a SQM
y Martelli?: Obviamente que no. ¿Y van a embargar los bienes de todos los concertacionistas
y sus familiares, parientes, amigotes, socios para la ocasión, compañeros de
ruta y compinches varios que se han enriquecido a costillas de la señora Juanita
y el señor Moya durante los últimos veinticinco años?: Tampoco.
¿Y entonces, que va a cambiar de aquí a 72 horas?.






