miércoles, 19 de octubre de 2016

NADA CAMBIA.

¿De que sirve el cámbio de gabinete?: De nada ¿Qué sucederá desde mañana en la mañana en palacio?: Nada ¿Qué pasó aquí entonces?: Absolutamente nada. Pacheco se fue con Lagos, y a la Blanco la sacaron porque ya no daba mas el asunto; ya le encontrarán una peguita bien remunerada.

El gobierno no tiene un problema de gabinete, sino de ideología desbocada, y eso no se cambia con un par de nombres que vienen y van. Ya lo hemos conversado, no ingresará al gobierno –y es lógico que así sea-, nadie que no pertenezca al círculo de la Claudia, por lo tanto, nadie que tenga las manos limpias de financiamientos raros, asesorias extrañas y cosas de ese tipo. Tampoco podrá ingresar alguien que no esté comprometido con los “cambios profundos” que nos llevarán, sin duda, al “Chile que todos queremos”.

El parásito vividor quedó con arraigo nacional y firma quincenal. Alega show mediático. Alega que el fiscal es una mascota de Piñera. Alega parcialidad. Y alega que “otros” (tal vez se refiere a Peñailillo y a la propia Claudia) no está procesados. Todo cierto.

Lo que no dice el mantenido es que de ser él el presidente, estaría igual de blindado, tal como su perro fiel Warner, y Peñailillo estaría en tribunales. Se le llama abuso de poder. tal vez por eso quiere ser presidente, le gusta la del burro, tal como a todo el resto de la jauría que se descuera en público y luego se abrazan y llegan a acuerdos convenientes para todos entre las sombras. Se hacen llamar la “elite”, nombre decadente y snob que significa “somos mas que ustedes rotos culiaos”.

En política y en la vida toda, lo único que puede salvarnos es “saber demasiado” y tener el coraje de decirle al que está sobre nosotros “si yo caigo, tu caes conmigo”. Basta con que el interlocutor sepa que se le habla en serio y que se tiene la sangre fria para cumplir la promesa.

Es necesario tambien, que el interlocutor sepa que uno no le tiene apego al poder ni a las granjerias que este entrega, requisito que a todas luces el vividor no cumple. El parásito le tiene mas miedo al desprestigio y por lo tanto a pasar a la irrelevancia, que a cualquier otra cosa. Es por eso que está en esa situación, por escalador, codicioso y cobarde.


No podemos tirarnos a pelear con perros grandes sin una cartita bajo la manga. Por si acaso, por lo que pudiera pasar. Apréndanle a Peñailillo.

martes, 18 de octubre de 2016

TRAMPA.

La duda es si la reinscripción de 500 mil personas fue un lamentable error que en nada empeña la fiesta de la democracia, o un nuevo acto de corrupción que en nada empaña la fiesta de la democracia. Lo que faltaba para dilucidar la duda fue enterarnos que las principales comunas afectadas son Santiago y Recoleta, donde los niños símbolos rojos, Tohá y Jadue, del bacheletismo y el PC, intentan mantener su puesto.

Para mí no hay duda alguna, esto huele mal.

Supongo que la ex derecha nada hará al respecto. Por supuesto que hociconearán de lo lindo, pero no más que eso. Solo falta que el encargado de aclarar el tema sea el bacheletista-aliancista de Joaquín Lavín, quien colocará la otra mejilla y todo lo que deba colocar a disposición del contrincante, mientras sonríe ridículamente. No sea cosa que la izquierda se enoje.

No son nuevos los fraudes electorales, conocemos bien los acarreos de roedores rojos en distintas comunas del país para asegurar la elección de comunistas. No solo Providencia durante la elección pasada, son muchos más.

En mi opinión, proteger a candidatos, como sucedió, por ejemplo, con Vallejo en La Florida, Jackson en Santiago, Teillier en San Miguel y Lo Espejo y otros, también es una acción antidemocrática que deslinda en el fraude. Son candidatos designados a dedo por quienes controlan el negocio.

Esta basura seudo democrática no es mejor que la Dictablanda, ni más transparente, ni más eficiente, ni más “ciudadana”. Es solo el gobierno de los sinvergüenzas, los oportunistas, los vividores, los corruptos, los tramposos, los incapaces y los vagos.

   


lunes, 17 de octubre de 2016

RETIRO ESPIRITUAL PERPETUO.


Me gustaría jubilarme para poder hacer lo quiera cuando quiera. Retirarme del mundanal ruido. La patrona me dice que soy muy joven aun, lo que indica una confusión de su parte. No me quiero jubilar porque no doy más, estoy viejo y ya no me puedo el traste, sino todo lo contrario, pretendo retirarme a tiempo. Pretendo jubilarme, no que la realidad lo haga por mí.

Ya le advertí a la mujer que me mandonea, que apenas explote la burbuja inmobiliaria, compraré una departamento con vista al mar entre Papudo y Santo Domingo, donde se pueda, donde más nos guste y, sobre todo, donde vea menos gente dándose vueltas por el lugar. Le coloco un buen internet, salgo al supermercado una vez por semana, preferentemente a una hora en que no encuentre mucha gente comprando, y que se vaya el mundo a la chucha. Veremos si me quiere acompañar o prefiere quedarse intentando hacer lo que nadie hasta este momento ha logrado, ganarle a la vida.

En mi opinión, el único dinero que vale la pena tener, además del necesario para cubrir los gastos habituales de alimentación, salud y detalles mundanos como esos, es el que permite comprar la libertad y vivir una vida frugal, sin pretensiones. Trabajar para comprar cosas es demencial. Entregarle significado a las cosas, como por ejemplo la marca de algo, el estatus que entrega o locuras como esas, es más demencial aun. Pretender obtener poder a través del dinero o la posición que se puede obtener, supongo que demuestra algún tipo de carencia. Y querer obtener dinero o lo que sea sin límites, tiene nombre: codicia o avaricia.

Estas desviaciones humanas, como las enumeradas en los siete pecados capitales ( la soberbia, la avaricia, la envidia, la ira, la lujuria, la gula, la pereza), o intentar solucionar algún tipo de carencia o frustración intentando “ganarle a la vida”, “llegar a la cima” o “triunfar”, y para eso tratar de recorrer el camino sin fin, que por lo tanto no llega a ninguna parte, es una necedad.

Veremos si lo logro y si la revolución de las ”cambios profundos” lo permite. Supongo y espero que sí.


También me dicen que me aburriré, lo que por supuesto descarto de plano. Quienes se aburren son aquellas personas que no pueden estar a solas consigo mismas.