miércoles, 23 de septiembre de 2015

EL BANCO DE TODOS LOS CHILENOS.

El nuevo escándalo propiciado por la “clase política” dice relación con la entrega de dinero “de todos los chilenos” al sindicato del “banco de todos los chilenos”, como remedio para evitar una huelga que complicaría aún más al “gobierno de todos los chilenos”. Así,  “todos los chilenos” volvimos a cooperar con la causa de los grupos de interés que dicen representar a “todos los chilenos”.

El fulano que las oficiaba como regente máximo del banco de propiedad del sindicato, es un columnista de La Segunda dedicado a promover a toda costa las ideas socialistas. Un fulano que no podría desempeñarse en el sector privado tomando decisiones como la que tomó con el dinero de los supuestos accionistas del banco (todos los chilenos). Guillermo Larraín no es más que un paniaguado al servicio del poder que le da pega.


Estos son los tipos que manejan el dinero de los contribuyentes, unos incompetentes convencidos, y con razón, que sus actos no tienen consecuencia para ellos. Solo basta recordar los US$ 4.700 millones que ha perdido Codelco y que pueden terminar siendo US$ 7.000 millones, en contratos a futuro, gracias a las decisiones de su directorio, del que formaba parte el actual amigote de la Claudia y su “fiel” ministro, el comunista Nicolas Eyzaguirre.  

Demás está decir que esto será pan de cada día una vez que la reforma sindical entre en vigor. Seremos esclavos de los sindicatos, quienes por medio de la extorsión se quedarán con el dinero ajeno, es decir, el nuestro. El Estado financiará estos bonos y sueldos disparatados tal como financia hoy los de Codelco, a los falsos torturados, los falsos exonerados, a los falsos pobres y todos los apitutados que vegetan en las pegas públicas: con nuestros impuestos. Y los oligopolios coludidos pertenecientes a la “Alianza Público Privada” incluirán los costos adicionales en la boleta que pagaran “todos los chilenos”.

Ya saben cabritos, sigan trabajando por la patria.



martes, 22 de septiembre de 2015

VENDEBURRAS.

Sin duda el senador Pizarro podría ser designado por aclamación como uno de los políticos más desagradables del país. Sus últimos líos en que incluso sus hijos se han visto involucrados, lo sitúan junto al resto de los abnegados servidores públicos de Barbarilandia, como un chanta. Sin duda.

Hoy, Pizarro está siendo cuestionado por lo único que no tiene responsabilidad. Y no la tiene debido a que los políticos no trabajan para la gente, sino para quienes los financian. No defienden principios, sino intereses; los suyos y los de sus financistas. Que la gente no entienda esto no es culpa de Pizarro, es más, la labor de Pizarro y del resto de quienes viven de la ignorancia ajena es que no los descubran o se les termina el negocio.

Pizarro puede viajar a donde le dé la gana; no fue contratado para sacar el barro de la casa de nadie, ni es Intendente, ni Alcalde, ni Ministro del Interior. La labor de Pizarro es preocuparse de que la legislación sea conveniente, o al menos benévola, para los intereses de sus financistas. Si la gente no lo entiende, no solo no es culpa de Pizarro, es su mérito. Logró hacer creer a la gente que trabaja para ellos. ¡Si Pizarro es un político profesional! ¿O no?.

Pizarro no tiene ningún problema. Un vendeburras como Pizarro jamás se hace problemas por nada. Su cara de palo infinita le permite dormir plácidamente; el dinero que ha ganado en la política le permite visitar Londres y presenciar el mundial de rugby; su poder dentro del partido le permite mantenerse en primera línea; y las próximas elecciones en que le toca participar son dentro de seis años, mucho tiempo para que el populacho bárbaro recuerde su periplo europeo. Luego de navidad, año nuevo y las vacaciones de verano, nadie recordará el terremoto, el maremoto, el mundial de rugby, ni las oscuras historias del senador que ellos mismos eligieron.


Si la gente no lo entiende, no es culpa de Pizarro. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

DÉJENLA QUE SE HUNDA SOLA.

La gente que insiste en cambiar a Bachelet por Lagos, o por el que sea, está muy equivocada. Chile necesita a Bachelet, la reina madre y milagrosa que así como entusiasmó al populacho, ahora lo defrauda. Chile no tiene más alternativa que esperar a que Bachelet se desplome por el paso del tiempo. Es eso o la aplanadora en las próximas dos elecciones y luego la retroexcavadora.

No es razonable terminar este periodo con un presidente que legisle “en la medida de lo posible”, la gente siempre querrá más y más. ¡Si se supone que es gratis!.

La gallá ya está comprendiendo que las reformas no las está pagando el compañero Andrónico y el resto de los multimillonarios que financiaron la campaña de Bachelet y el resto del zurderío. Ahora, alguien que por el momento no existe en la política, debe mostrar otro camino, el del capitalismo, el del “modelo heredado de la dictadura”. ¿Que con ese discurso no se ganan elecciones?: Claro, no se ganan elecciones, pero tampoco transforma a la izquierda socialdemócrata en marxista, o al menos la obliga a  apoyar  al minúsculo grupo de extrema izquierda que necesitan para ganar la elección y que no pueden tener en las calles desestabilizándolos, tal como hicieron con el gobierno anterior.

Apoyar a Lagos es continuar el proyecto de Sebastián Piñera, esa infamia electoralista de “abrazar las banderas de la Concertación” o las que se tenga que abrazar con tal de ganar por ganar para luego gobernar a matacaballo. Es el camino de morir de a poco para no hacerlo de un viaje. ¡Absurdo!.

Sacar a Bachelet es salvarla, victimizarla, encumbrarla en la historia junto a Allende y permitir que la izquierda arme un discurso basado en “continuar la obra inconclusa de Michelle Bachelet”, la primera presidenta mujer que no pudo terminar su mandato popular a causa de un feticidio ideado por las poderes fácticos, oligarcas y reaccionarios (o si prefieren armen ustedes otra historia que el populacho pueda creer).

No es posible crear algo nuevo mientras lo que hoy existe no toque fondo por sí mismo. Que la vieja se caiga sola, no la boten.


domingo, 20 de septiembre de 2015

SOBRE EL MES DE LA PATRIA.

La historia le atribuye a don Bernardo O'Higgins la frase “o vivir con honor o morir con gloria”. Concuerdo con don Bernardo en cómo hay que vivir, y le agrego que con dignidad también. Sobre lo otro, ahí comienzan mis problemas con el prócer de la patria con estatuas y nombres de calle por doquier. Yo no entregaría mi honorable y digno trasero por la patria ni por ninguna sabandija que diga representarla. Que le hagan estatuas al beodo seudo demócrata y le coloquen el nombre de algún poeta comunista adorador de Stalin, el caldillo de congrio y la cebolla a la calle o avenida que les dé la gana. Yo me quedo con mi honorabilidad, mi dignidad anónima y el trasero intacto.

Después de observar el amor por la patria de Bachelet, Piñera Rapiñin, Rapiñon, el parásito y vividor de MEO, la Vallejo, Teillier, esa larga y miserable lista de DC que culebrean por la vida, a los ex derechistas arrepentidos, cientos de socialistas burgueses y demás especímenes de dudoso honor y dignidad, no me queda más que tratar de no morir ni con gloria ni sin ella en nombre del lupanar que regenta esta gentuza. Y ni siquiera me refiero a morir en el sentido exacto de la palabra -irme al patio de los callados- me refiero a entregarme por una causa perdida. A trabajar para ellos, a creerle a esta lacra, a suponer que ellos trabajan para mí y por lo tanto yo me tengo que entregar por ellos. ¡Pico!.

A mí que no me vengan con cuentos, déjenme tranquilo y que no se aparezca nadie por aquí a tratar de convencerme que se levantó a las seis de la mañana con la noble y cristiana intención de hacerme un favor que nunca le he pedido. La patria no existe, es solo una bandeara, un himno, el “18” y unos cuantos cuentos destinados a hacernos creer que somos parte del Estado que regenta esta pandilla de maleantes.

Ya lo saben hermanos míos. El cura nos advierte que somos todos una familia, hijos del mismo padre, mientras pasan la bolsita de la ofrenda entre quienes ruegan por una indulgencia. El jefe nos intenta convencer que debemos ponernos la camiseta, como si viviéramos el resto del día en pelota, mientras nos intenta convencer que vivir para el trabajo es mejor que vivir de él. ¡Quiere que seamos Arturo Prat!. Y los políticos nos engañan con el cuento chino de que el Estado nos dará lo que no tenemos, siendo que al Estado lo alimentamos nosotros con nuestro trabajo y nuestra ingenuidad.

Este valle de lágrimas debemos transitarlo con honor, dignidad, la frente en alto, la seguridad de que nadie está exento del merecimiento de ser mandado a la chucha si hace méritos para ello y sobre todo, con los ojos bien abiertos y un calzoncillo de lata...por siaca.



sábado, 19 de septiembre de 2015

PUNTA PEUCO.

Pasó el 11, el 18 y ahora el 19, y aun no cierran Punta Peuco. Como estará de mal el gobierno de la Claudia, que ni el cierre del penal les sirve para remontar en las encuestas. Tal vez ya ni siquiera tienen piso político entre los suyos.

El Comandante en Jefe del Ejército, el General Humberto Oviedo, se atrevió a declarar que rechaza el cierre de Punta Peuco por ser “un penal como otros”. ¡Si hasta los milicos pueden opinar hoy en día!. En Chile ya no hay gobierno.

Seguramente el penal en cuestión ya no será cerrado, la época oportuna y parafernálica para hacerlo ya pasó. Tal vez lo dejan para tapar algún asunto más grave aún, probablemente para la formalización del lechón Dávalos, si es que no nombran antes como Fiscal Nacional a quien hoy lleva el caso y…ya saben. A estas alturas no nos puede extrañar nada ¿o si?.


La tropa de violadores, asesinos, estafadores y ladrones de gallinas que malviven en los penales comunes tendrán que resignarse, no tendrán compañeros “vip”, al menos por el momento. Y los presos políticos y de los otros que pagan sus penas gracias a la ficción jurídica que los condenó por “haber estado ahí”, por “secuestro permanente” y porque “no pudieron más que haber sabido”, al menos seguirán teniendo un baño limpio y podrán dormir por las noches con los dos ojos cerrados al mismo tiempo. Tal vez si Tatán I “el turbio” es el próximo presidente de Barbarilandia, Punta Peuco llegue a su fin. Nadie sabe para quien trabaja.

viernes, 18 de septiembre de 2015

SABER PENSAR.

Nuestro buen amigo Andrés se pregunta en la entrada de ayer: “Nunca he podido entender la dificultad nacional para entender que de los marxistas solo puedes esperar marxismo”.

La respuesta es bien simple, la mayoría de la gente adolece de la capacidad de pensar en abstracto. Abstracción: (del latín abstrahere, “alejar, sustraer, separar”). ¿La mayoría de la gente fue capaz de separar la carita y el arito de la Camila de su condición de comunista?: No. ¿Y fue capaz de entender que Dávalos no podía trabajar cuatro años gratis sin robar?: No. ¿Y puede entender que si un tipo es, supongamos, sinvergüenza con los demás, también lo será con él, a pesar de que el sinvergüenza, colocando cara de buena gente le diga otra cosa: No, o de lo contrario no existiría tanta gente engañada.

La capacidad de engañar de unos y la necedad de quien está siendo engañado (lo que en parte lo convierte en cómplice de su propio engaño), es más común de lo que se piensa. Muchas veces he escrito sobre la relación utilitaria en política, empresas y otros lugares que por definición son solo utilitarios, pero la gente incluye afectos, sentimientos, suposiciones y muchas veces se deja comprar por cantos de sirena, aunque en el fondo saben que son falsos. Son los vendedores de ilusiones que le venden a la gente lo que la gente está dispuesta a comprar. Después es sin quejarse.

Por eso es mal negocio trabajar con un farsante, casarse con una puta o creerle a un mentiroso. Los son y lo seguirán siendo siempre. Ya lo dijo el inefable Dr. House: “everybody lies”. El doctor House no confiaba en nadie ya que entendía que todos somos humanos, y lo sabe porque es capaz de pensar en abstracto.

Lectura obligada:




jueves, 17 de septiembre de 2015

¿UN CAMBIO CHIQUITITO?.

Según El Mercurio, los empresarios (supongo que se refiere a los oligopolios de la “Alianza Público Privada”), acusan que la reforma laboral es inconstitucional y piden legislar con seriedad. Además, aseguran que las modificaciones son un “retroceso”.

En primer lugar, no pueden ser un retroceso si con ellas “avanzamos hacia el socialismo”. Decídanse, o retrocedemos o avanzamos. En segundo lugar todo esto es muy serio, no tiene nada de chistoso. Y en tercer lugar, las reformas podrán ser inconstitucionales por el momento, una vez que se modifique la Constitución serán constitucionales.

No solo los empresarios invocan la Constitución “heredada de la dictadura” y firmada por su amor platónico, Ricardo Lagos; todos se defienden con la famosa Constitución “con ilegitimidad de origen” cada vez que les conviene, o con las leyes que heredamos de esos “oscuros 17 años”. Hasta los comunistas alegan que las universidades deben ser sin fines de lucro. Pinochet así lo quiso. 

¿Se dan cuenta?.

Es por esto que la extrema izquierda pretende cambiar la Constitución, de otra forma no es posible hacer y deshacer a su antojo, aunque cuenten con la mitad más uno del parlamento. La Constitución “heredada de la dictadura” le quita poder a los políticos, genera contrapesos, lo reparte y se lo entrega a la gente, por eso los políticos quieren una Constitución que le quite el poder y su patrimonio a la gente y se los entregue a ellos. Y todo esto en nombre de la democracia.

¿Y quien va a cambiar la Constitución?: El gobierno de Bachelet y el próximo parlamento (o la calle) elegido sin el sistema binominal que nos “heredó la dictadura” con el mismo fin; que los políticos no concentren demasiado poder.

Ante este estremecedor escenario, los empresarios de la “Alianza Público Privada” sueñan con que su amado Ricardo Lagos reemplace a la señora aquella que desayuna fluoxetina con whisky. El problema es que don Ricardo al parecer no corresponde ese amor, ya que propone terminar con el Estado Subsidiario y entrar de lleno a un Estado, digamos, “metiche”. Es decir, si Lagos llega al poder en el mentado “golpe blanco” terminará “la obra inconclusa de Salvador Allende y Michelle Bachelet”, provocando que todo lo que hoy es inconstitucional sea constitucional.

Probablemente Lagos y la CPC piensan acordar una Constitución que en lugar de entregarle todo al Estado, solo le entregue casi todo. El que venga después de Lagos terminará a su vez, “la obra inconclusa de Ricardo Lagos”, legislado para recolectar lo que queda.

“Los capitalistas nos venderán la soga con que los ahorcaremos”.
Lenin.