El vivo vive del tonto, y el tonto de su trabajo.

La “clase” política. (Valparaíso, 11 de marzo de 1990)


viernes, 20 de abril de 2012

TODO SE ENREDÓ.

No hay caso. Así es la vida. Debe ser algo cósmico, algo divino. En Oriente le llaman el Yin y el Yang. La noche y el día, el bien y el mal, los ciclos económicos también son algo parecido. En definitiva, las dos caras de algo. En política, cada día también trae una sorpresa, a veces se destapa algo oculto, otras se cae un montaje, lo único cierto es que los que ganaban ahora pierden y viceversa. El caso Zamudio es un ejemplo de esto. Todo calzaba, todo era perfecto, había una victima –Zamudio-, cuatro victimarios, un malo –el Pato Core-, ratings en la tele, el Mobihl acarreó agua a su molino, los políticos al suyo, la ley anti discriminación pasó a ser de una importancia de vida o muerte, en fin, todo cuadraba. Pero, se nos metió una bacteria entre medio de todo. Si, una miserable bacteria, la “Clostridium Difficile”. Imagínense, ahora que todo estaba claro, que todo se había reducido a la simpleza mas absoluta para que el populacho bárbaro lo pudiera digerir sin problemas. Había un malo y un bueno; una victima y un victimario; unos que tienen razón y otros que no la tienen. ¿Qué mas se podía pedir?. Todo políticamente perfecto. Sin embargo, nos hemos enterado que la Posta Central está infectada desde hace nueve meses, que hay 186 personas afectadas, que 36 han muerto con la bacteria en su organismo, que uno de ellos es Zamudio, que la posta lo sabía y callaban, que el ministerio sabía y callaban, y que la familia de Zamudio y el Mobihl sabían que el joven tenía la bacteria y callaban. Y digo esto, en razón de que para algunas cosas hay cobertura inmediata, masiva, oportunista e interesada, y para otras hay un silencio total. Ahora viene lo bueno. ¿De que murió Zamudio?. ¿De la golpiza o de la bacteria?. Tal vez hubiera muerto de todas maneras, tal vez la bacteria complicó, aceleró, o decidió el destino de este muchacho. En un País donde se está buscando un Talio que no aparece en el cadáver de un ex presidente por 30 años, también se tendría que buscar la bacteria a como de lugar, esto por supuesto, si es que somos todos iguales ante la ley. En todo caso, la duda queda, los abogados de los inculpados usarán esto como parte de la defensa, y todo el show que tenían montado en torno al tema quedará irremediablemente con la pintura rayada. En un País normal, con estado de derecho, y sin interpretaciones legales antojadizas – por ejemplo USA-, esto sería en un juicio una duda razonable a favor del acusado, solo bastaría llevar 4 o 5 médicos dispuestos a decir que todo es posible, y el homicidio pasaría a ser un intento de homicidio o una simple golpiza protagonizada por un borracho, recuerden que el término legal para un acusado absuelto no es inocente, es no culpable, es decir, no se pudo probar su culpabilidad ya que se presume inocente. Claro que ustedes me dirán que todos sabemos que sí le pegaron a Zamudio, claro que sí, y también sabemos que los secuestrados permanentes están muertos, sin embargo la ley dijo otra cosa. Aquí en Chile no sabemos que pasará. Otra arista del tema es el escándalo sanitario, del que escribiré mañana en la segunda parte de este blog.

6 comentarios:

  1. En la Segunda, apareció una noticia en que uno de los abogados de derechos humanos, quería involucran al oficial Corbalán en la muerte de Allende. Así de surrealista.

    ResponderEliminar
  2. Javier. También leí que están pidiendo a Francia los expedientes médicos de Pablo Neruda en la época en que fue embajador allá, quieren examinarlos para ver si les sirven para aclarar su muerte, y si tuvo algo que ver el G. M.

    Sería bueno saber si a Arturo Prat lo empujo Michael Townley, o si Caupolican lo sentó en la pica el guatón Romo. A este paso, todo es posible. Y Piñera en el museo de la des – memoria diciendo que hay que recordar.

    ResponderEliminar
  3. Curioso contraste entre la delicadeza y discreción con la que el gobierno "aceptó la renuncia" del nefasto director de TVN Leonidas Montes, quien izquierdizó el canal nacional con programas tendenciosos como Los Archivos del Cardenal y llenó de presentadores de izquierda el canal, y la violenta e inmediata destitución del abogado Reyes por insinuar que Zamudio no era un santo y que estaba ebrio en el momento de ser atacado. Parece que Piñera soporta mucho menos los ataques a la izquierda que aquellos a su propio gobierno.

    ResponderEliminar
  4. Cristian. Eso no es nada, recuerda que Allamand despidió a unos funcionarios del ministerio de defensa por haber sido miembros de la CNI, aunque no estaban acusados de nada, y la concertación los tenía trabajando. Y en contraste, un tipo del Servicio medico legal dijo que ES (no era, es) del MIR, y sigue en su puesto. No me extraña entonces que Piñera haya visitado el museo de la Bachelet diciendo que hay que “recordar”, claro que una sola parte de la historia.

    ResponderEliminar
  5. Leonidas Montes es vecino de Bachelet en Santiago y pertenece a la 'derecha liberal' o 'boutique'.

    ResponderEliminar
  6. Javier. ¿No quería Piñera abrazar as ideas de la concertación?. ¿Y ahora de que se queja?.

    ResponderEliminar