El escándalo
de la semana: El gobierno libera a violadores, o algo por el estilo ¿Qué sucedió
realmente? En simple, sucede que esos violadores, gracias a las leyes que
redactan los honorables y a la interpretación que de ellas hace el poder
judicial, tienen derecho a salir en libertad.
¿Qué hicieron
los gobiernos anteriores al respecto? Solicitaban a la Corte Suprema eliminar estos
beneficios, conociendo que la corte rechazaría la solicitud, de tal manera de
responsabilizar a la justicia de los costos de la injusticia. Una hipocresía de
marca mayor.
¿Qué hizo
este gobierno? Una estupidez de marca mayor. Decidió no sacar las castañas con
la mano de la Corte Suprema, sino que metieron su propia mano, y se la chamuscaron,
obviamente ¿Son huevones? Sí ¿Son hipócritas? No ¿Le dieron de comer a la oposición?
Sí ¿El populacho bárbaro vociferante está preparado intelectualmente para entender
este asunto que parece ser tan simple de entender? En su inmensa mayoría no.
Estamos en Chilito, pues.
Este acto de
estupidez se une a otros, como por ejemplo, el alza de la bencina, sin contar al
menos con un malo creíble a quien acusar de haberla hecho subir. Antiguamente estas
cuestiones eran culpa de Pinochet, del capitalismo cruel y otras pintorescas excusas
de ese tipo.
En el mundo
actual, al menos en el corrupto y degradado occidente, la culpa de todos los
males que en el mundo han sido, es de China, Putin, los Ayatolás y, su usted es
de izquierda, de Trump. En Argentina se estafa a la gente con supuestos derechos
territoriales que se obtendrían invadiendo Chile o las británicas islas Falkland.
En
Barbarilandia era más fácil evitar el entuerto, en el caso de la bencina, bastaba
con subirla de a poquito, como haciéndose el weón; ya saben, la con chiva de la
pura puntita. Y sobre los violadores, bastaba con enviar un papelito a la Corte
Suprema como todos los demás, y se evitaba un problema. En fin…
