Dejemos la política de lado, esa política del día a día con tránsfugas,
chantas, ladronzuelos de poca monta, cínicos profesionales, muchedumbre
sediciosa, populacho codicioso y el resto de la larga lista de quienes pretende
obtener algo de alguien sin que ese alguien entregue su parecer.
Analicemos la razón por la que la política es importante. Lo
básico: para saber si podemos vivir como nos da la gana (en la medida de lo
posible), o si debemos hacerlo de acuerdo a lo que dicta el aspirante a
dictadorzuelo de turno o los “movimientos” de moda.
Imponer algo a alguien, pertenecer a algo, ser parte de no sé
qué cosa, firmar en el Paseo Ahumada a favor de algo que no nos incumbe o
hacerlo en contra de algo que no es asunto nuestro. Eso está de moda en el
Chile socialista e igualitarista de hoy. Es el triunfo de la masa de huevones
que no sabe qué hacer con su vida, precisamente porque son unos pobres
huevones.
Entremedio de tanto huevón, aparece un tipo como Fernando
Villegas, que vive como quiere y se pasa al resto por cierta parte. ¡Grande
Villegas!. Así vale la pena vivir, así trato de vivir yo, y en general me ha
resultado. Me identifico plenamente con el “chascón”.
Lean esta entrevista, son dos páginas de sabiduría.
A continuación, algunas obras maestras de don Fernando:
P: ¿Le molesta la gente en la calle?.
V: A veces, pero salgo muy poco a la calle. ¿Qué voy a hacer
en la calle?.
P: ¿Por qué no sale?
V: Porque no me interesa. ¿Para que voy a ir a comer afuera
si puedo comer en mi casa?.
P: ¿Es bueno estar en el limbo de la clase media?.
V: Para mi es estupendo, porque no me interesa formar parte
de ningún grupo. Lo único que me interesa es que me dejen en paz en mi casa…
P: ¿Está preparado para que lo echen?.
V: ¿Estoy preparado para que me echen de cualquier parte.





