viernes, 7 de octubre de 2016

NO CREO.

El Premio Nobel de la Paz es una ridiculez. Se lo entregaron al negro Obama por ser negro. Luego mandó a matar a Bin Laden a sangre fría.

A Santos le entregó el premio la izquierda mundial, agradeciendo el blanqueo de caracho a “Timochenko” y cia. Solo faltó un galardón póstumo para el “mono jojoy”.

Podríamos instaurar el Premio Nacional de la Paz. El primer galardonado podría ser para el MIR, y lo recibiría con bombos y platillos el parásito vividor en nombre de su padre.

Me preguntan mi razón para desconfiar de todo tipo de institución, organización, persona y todo lo que huela a un ser humano pensando. La respuesta está en el premio a Santos, todo el mundo sin excepción se mueve por un interés, representa a alguien o a algo, se vende a buen o mal precio, transa principios y pretende escalar hasta donde pueda por el camino más fácil posible y muchas veces el más indigno. Somos humanos.

Es por eso que no tengo patria, Dios ni ley. Esto no quiere decir que no soy chileno, cristiano y respeto las leyes. Lo que quiero decir es que soy chileno porque nací en chile, pero no creo en la patria donde unos se inmolan por el negocio que maneja otro. Soy culturalmente cristiano, obviamente no voy a ser musulmán si nací aquí, pero no creo en Dios ni en María santísima, ni en los santos, menos en un cura y menos aún en un revolucionario marxista disfrazado con sotana ¿Y las leyes?: esas debemos respetarlas porque es riesgoso no hacerlo si es que nos pillan, pero de ahí a creer en la justicia, eso es otra cosa.


Al final todo es un negocio, donde el vivo vive del tonto (que cree en el vivo), y el tonto de su trabajo.

jueves, 6 de octubre de 2016

INDUCIENDO AL GASTO.

La restricción vehicular a automóviles catalíticos, no solo incumple una promesa, lo que en Chile no es gran cosa. Tampoco será eficiente contra la contaminación ambiental, ya que estos vehículos no son fuente primordial de contaminación.

Ya sabemos lo que sucederá, el que puede comprará otro vehículo, y el que no pueda comprarlo nuevo, comprará uno usado, por lo tanto la contaminación y la congestión serán las mismas. A esto agreguemos los 200.000 o 300.000 vehículos que ingresan al país cada año

Si sumamos y restamos, mi conclusión es que esta no es una medida anticontaminación, sino una medida económica tipo keynesiana. Tal como el IVA a las viviendas impulsó el consumo, la restricción que se avecina colaborará de la misma forma. El gobierno quiere gasto y más gasto para impulsar el crecimiento.

¿Y luego de que la gente compre las viviendas que tenga que comprar, qué viene? ¿Y luego de que la gente compre los vehículos que tenga que comprar, qué viene?: Pues otra “genial idea”. Keynes utilizaba la metáfora del helicóptero tirando billetes por doquier, para describir el gasto público que pretende reactivar la economía. Esto es similar, aunque el helicóptero es reemplazado por los bancos, quienes reparten el dinero que luego la gente tendrá que pagar…, si puede hacerlo.  

La educación gratuita cumple la misma función. El dinero que se destinaba al pago de las mensualidades, ahora podrá ir a parar a una multitienda o a un viaje a Cancún ¡Consumo, consumo y más consumo!.

¿El resultado de todo esto?: Mas consumo, más deuda y, por supuesto, más pobreza.

Quien compra un departamento hoy, es más pobre que quien compró uno similar hace cinco años: Paga más por vivir bajo el mismo techo.

Quién compra un vehículo adicional, es más pobre hoy que la semana pasada, ya que sus costos de movilización aumentaron.


Así funciona el mundo mundial desde que es mundo mundial. El ahorro crea riqueza y el gasto crea pobreza, aunque no se note a simple vista.

miércoles, 5 de octubre de 2016

"NUEVA INSTITUCIONALIDAD".

La tracalada de muertes de niños protegidos por el estado en el Sename, es un problema para el gobierno. Digamos que es un problema comunicacional, o como diría la jauría de feminazis del segundo piso, un problema de percepción de la población.

La solución a este tipo de problemas, según el manual del buen político, es siempre la misma. Deben cambiar la percepción del respetable público; que los cabros sigan siendo violados, apaleados o acuchillados es un tema aparte. La percepción lo es todo.

Luego de las frases de rigor, como: “no nos gusta lo que está pasando”, “no nos gusta lo que estamos viendo”, “estamos trabajando para todos y todas”, “hemos escuchado la voz del pueblo”, “son situaciones que nos llaman a la reflexión”, y el resto de las frases de rigor, se anuncia “un antes y un después”.

El antes es culpa de los que estaban antes que ellos, y el después será responsabilidad de quienes estén a cargo más adelante. El gobierno se dedicará, por el momento, a “crear una nueva institucionalidad”, es decir, mas estado, el mismo estado que protege y acoge a estos cabros.

Para crear esta nueva institucionalidad que estará a cargo de los mismos burócratas y sus sindicatos más los nuevos burócratas que serán contratados, y dirigida por los mismos partidos políticos que controlan la parcela de poder, se necesitan dos cosas: más dinero y más leyes. Tal vez algún ministerio, subsecretaría o superintendencia adicional.

Como pueden apreciar, distinguidos amigos pinocheteros y no tan distinguidos amigotes humanoides, el problema se pretende solucionar con más de lo mismo ¡Genial idea compañeros! ¡Y negocio para todos!.