El PS, luego
de un intenso debate ideológico, una valiente retrospección ética y un
suculento análisis doctrinario, decidió a poyar a Alejandro Guiliier. No, no es
cierto, solo sumaron y restaron y llegaron a la conclusión que tiene más opción
de ganar la elección presidencial -y con ello mantener sueldos, pitutos y
prebendas- con Guillier que con Lagos.
Nada
extraño, solo hicieron lo que hacen casi todos. La UDI por ejemplo, apoyó a
Piñera, su verdugo, pensando en influir en un futuro gobierno, aunque este no
represente la supuestas ideas que tienen, o la menos que tenían en su fundación.
Hoy, las ideas de la UDI son las mismas de todos los partidos, es mejor ganar
que perder.
La DC asegura
que no apoyarán a Guiliier y que la primera vuelta es su destino en esta vida. Tampoco
es cierto, esto se resolverá con algunas peguitas por aquí y otras por allá.
Mientras alcancen para todos, apoyarán al demonio si es necesario.
El MEO, esa
rata asquerosa que representa lo peor de lo peor en un mundo que de por sí ya
es una basura, está en conversaciones con el PC. El PC asegura que no conversan
con el MEO, sino con el PRO, el partido de la rata malviviente. A esto se le
llama ahora “percepción de la realidad”, lo que significa que cada uno ve lo
que quiere ver, porque ve lo que le conviene.
Los perros
fieles de Piñera que componen RN apoyarán a su amo, el que les da de comer,
salvo el demente de Ossaandón, que pretende ser presidente a cualquier precio
para satisfacer sus demonios internos y al Dios todopoderosos que lo guía desde
el mas allá. Ossandón es nuestra versión criolla de ISIS.
El PRI, esa
cosa que no existe aunque le sirve a la “centroderecha” para parecer de “centroderecha”,
apoyará a Piñera, su tabla de salvación para poder seguir siendo nada con participación
y no terminar siendo nada sin participación.
El lupanar
del mafioso Girardi negociará a Lagos a cambio de pegas seguras y bien pagadas,
algunas asesorías y otras hierbas.
Amplitud no
existe, solo fue un invento de Piñera para dividir y así poder reinar. Sus
miembros, son todos tránsfugas de la ex derecha. Anoten: La Lily, el Brown y el
weas que agarró a chuchadas al tío Andrónico. Lo que botó la ola.
El payasito
de Felipe Kast está pensando en 4 u 8 años más. Y José Antonio asegura tener ya
un 10% -veremos si cierto-. De lograr un 15% o 20%, el panorama político cambia
radicalmente.
En fin, yo
creo que lo mejor, o al menos lo menos malo que le puede pasar a esta ratonera
con vista al mar, es que Piñera sea presidente para que no salga Guillier y que
J.A. Kast obtenga al menos un 15%. No podemos pedir más porque cuando se ha
llegado al nivel de degradación ética y moral en que vivimos, no podemos
ponernos exquisitos.






