El caso de
Nabila Rifo ha dado para todo. La prensa se ha dado un picnic monumental de
ordinariez. La Claudia y su corte de faminazis condenaron al fulano con anticipación.
Grupos “espontáneos” se “indignan” en público con carteles todos igualitos. Quienes
han seguido el juicio por televisión, comentan sobre la sordidez del ambiente
en que viven todos los involucrados. A mí el caso me da igual, y el fallo lo esperaba.
Era
imposible que Mauricio Ortega resultara absuelto de este escandaloso caso de “femicidio”
¡Imposible! ¿Fue él quien atacó y dejó ciega a Rifo? No lo sé ni me interesa,
aunque este detalle, en este caso, no es importante ¿Se puede condenar a un
acusado luego de la doble versión de la víctima y la de testigos que aseguran
haber visto a un hombre totalmente distinto al acusado? En el Chile de la revolución,
por supuesto que sí. El fulano colaboró con la agenda de género, y con eso
basta.
Comentamos
durante los múltiples incendios intencionales, coordinados y terroristas de
este verano, que el gobierno se encargaría de liquidar a los gerentes de CGE, y
así fue. Prisión preventiva para ellos, no sea cosa que armen otro incendio.
¿Y el resto
de los incendios? Sepa Moya ¿Y eso de que el SuperTanker no servía? Detalles
¿Responsabilidades políticas, administrativas o cosas por el estilo? Je…je…je…,
esas cosas no pasan en Barbarilandia. Los gerentes son los culpables de todo,
para eso son “ricos” y usan terno y corbata.
Cristian
Labbé está preso, luego de 44 años, por lo que se supone sucedió durante
octubre y noviembre del ’73, justo en medio de la trifulca. No hablamos del
caso degollados o el asesinato de Tucapel Jiménez durante los ’80, sino de
octubre y noviembre del ’73, mientras las blancas palomas jugaban al luche. Cosas
de ingeniosos jueces y testigos con memoria fotográfica.
Y claro, la
guinda de la torta. Los Penta y los UDI a la cárcel y el resto nada de nada. Es
el Estado actuando en pleno, utilizando el aparato burocrático, el aparato
represivo, los servicios públicos y ministros espaciales para destruir opositores,
imponer agendas ideológicas y salir del paso en momentos desagradables.





