El alza impositiva contiene una medida revolucionaria
tendiente a crear el hombre nuevo. Va a subir el impuesto al copete.
La Nueva Alcantarilla no solo está empeñada en entregar educación
e incultura pública, gratuita y de calidad a los barbaritos de barbarilandia, quienes
luego de pasar por el adiestramiento de profesores e “intelectuales de
izquierda” que los adentrarán, a costo de los contribuyentes, en las artes y
las ciencias; la ópera y la pintura; las molotov y los panfletos; los derechos
revolucionarios y las pedidas con tejo pasado, se podrán dedicar ocho horas
diarias a filosofar sobre la razón de la sinrazón en alguna pega pública sobreprotegida.
Además, pretenden crear el hombre sano. Esbelto, apolíneo,
deportista ejemplar, devorador de lechugas y betarragas, bebedor compulsivo de
aguas minerales y jugos naturales, trotador de domingo. “Mens sana in corpore
sano”.
¡No al pucho!; ¡no al copete!, aunque se pretende declarar la
marihuana como “droga blanda”.
Como les dije, los “intelectuales de izquierda” refugiados en
universidades de la “Cruch Nostra” y de las otras, analizan la razón de la sinrazón
al detalle. Nuestra vida nacerá en un tablero de dibujo zurdo. Estamos
construyendo una especie de chileno ario latinoamericano; mezcla rara ente
proletario marxista, superhombre nacional socialista, deportista de fin de
semana y acongojado creyente culposo jesuita. La utopía a toda vela.
Conservadores de izquierda y derecha nos dirán que se
pretende evitar enfermedades; que tomar es pecado, atenta en contra de la
familia, la patria y la revolución. Nada de eso cierto.
Medios de comunicación subsidiados por el gobierno de turno
publicarán en primera página y emitirán en “horario prime” el ahorro de “dinero
público” en el presupuesto de salud, el que se podrá destinar a ayudar a
quienes más lo necesitan; todo amenizado con la declaración con rosto cubierto
de una pobladora denunciando las golpizas de su conviviente alcohólico. ¿Quién no
se compra una de esas?. Esto tampoco es cierto.
La verdad es que todos los estudios y predicciones confirman
que el consumo de licor aumenta a medida que aumenta el ingreso. CCU, una de
las Pymes de los padrinos de la ayudista, prevé un aumento sostenido del
consumo de cerveza, mientras instala nuevas plantas embotelladoras de jugos y
bebidas, una de ellas en Buin.
El Estado cafiche lo sabe, por lo que cuenta con esos
ingresos recolectados directamente del bolsillo de cada garganta de lata
repartido por el territorio nacional, que sabemos son bastantes.
El gobierno pretende aumentar el gasto público a punta de
piscolas, chelas y coca colas. ¡Salud!, y que venga la otra.






