lunes, 13 de julio de 2026

LA LLUVIA DEL FIN DEL MUNDO

Nos anuncian un diluvio universal para este fin de semana. A partir del jueves, se supone. Atrás quedaron aquellos años mozos en que la lluvia era parte del paisaje, Santiago se inundaba de lo lindo, íbamos al colegio con botas de agua y parka, y no pasaba nada del otro mundo; el supuesto cambio climático causado por el neoliberalismo cruel no se conocía, y el medio hoyo en la capa de ozono que nos rostizaría como pollos asados se comenzaba a cerrar.

 

Hoy en día los temporales de toda la vida se conocen como “ríos atmosféricos” que se supone debieran causar el temor parido de la población ¡¡Cuidado, se acerca un rio atmosférico, junten miedo!!

 

Probablemente debiéramos intentar evitar el fin del mundo creando nuevos impuestos ecológicos, declarado el país como zona libre de machismos sistémicos, y obligando a la población a obtener su identificación digital con clave única antes de ingresar a internet. Así podríamos domesticar al populacho bárbaro y controlar todo movimiento de la muchedumbre antes de caer presas del rio atmosférico que arrasará con el mundo como lo conocemos hasta el día de hoy.

 

No es descartable que la culpa del rio atmosférico que nos acecha sea culpa de los resabios de la dictadura, Putin, Xi Jinping y la guardia revolucionaria iraní, y la solución a este intríngulis climático no sea otra que bombardear el Líbano, Yemen, Irán, y continuar con el genocidio en Gaza. Se descarta la intervención en Siria desde que el terrorista de Al Qaeda ahora disfrazado de demócrata occidental controla el país gracias al alto auspicio de la Alianza Epstein.

 

Ustedes me dirán, ¡pero Máximo!, ¿Qué tiene que ver el rio atmosférico que se avecina con todo lo que escribes? Pues es muy simple, alguien debe tener la culpa de todo lo que sucede hoy en el planeta, Barbarilandia incluida, y como siempre nosotros somos los buenos y los demás son los malos, pues la culpa de esto y lo que sea será siempre de los demás.

 

De todos modos, y por si estoy equivocado, y en realidad hay malos por ahí causando ríos atmosféricos y demás calamidades, compraré harina, azúcar, arroz, un pan de mantequilla, y me encerraré el fin de semana en mi casa a hacer sopapillas y ver las inundaciones por televisión, a la espera de que el rio atmosférico causado por el cambio climático y el nuevo Ayatolá de paso a un nuevo día de sol radiante y abundante calor que, por supuesto, también será por causa del cambio climático causado por el hombre. En ese caso juntaré agua, por si se acaba y no tenemos nada para beber y así saciar la sed.

 

¡Ah!, me olvidaba, ante cualquier duda sobre catastrófico rio atmosférico que se avecina, no duden en consultar a los medios de comunicación oficiales, esos que envían a una triste señorita semianalfabeta de la generación de cristal, egresada de periodismo -si es que eso sirve de algo-, preguntándole a una pobre vieja que lo perdió todo con la lluvia: ¿Que se siente haberlo perdido todo con la lluvia?... Y ante el llanto de la pobre mujeres agrega: ¡Adelante estudios!

 

1 comentario:

  1. Hace rato que estoy esperando el rio atmosférico. El otro día tuvimos que regar en pleno invierno, porque "el niño" no se ha dignado pasar por Colchagua. Y eso que este iba a ser el año en que se ahogarían hasta las hormigas, que de paso sospecho son mejores predictoras que los mentirólogos.
    Va a llover? Seguramente. No cuesta mucho predecir a pocos días. Pero de ahí a los carriles que se mandan a principios de cada temporada hay un enorme trecho. La atmósfera es un sistema caótico y como tal impredecible. Así que le prenderé unas velas al Ayatola, para no tener que gastar un fortuna en trifásica, regando en invierno

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