El Transantiago es un ejemplo excepcional de socialismo,
tiene todos los ingredientes. Tenemos un sistema que funciona dentro de lo
normal, se financia sin subsidios, genera utilidades y atomiza el capital dando
la posibilidad de trabajo y emprendimiento a cientos o miles de pequeños
empresarios. Sus problemas son solucionables, basta con crear vías exclusivas
para evitar “tacos” y cambiar los buses o sus motores y así evitar contaminación.
Las “carreras” son responsabilidad de carabineros y los juzgados, es decir, del
Estado. Pero había un problema, el gobierno no los podía controlar y Lagos decidió
“entenderse con 10 en lugar de 100 o 1000”.
Claro que nada de esto fue considerado en la época de
Ricardo I “el repúblico”. El hombre necesitaba imperiosamente pasar a la historia
por hacer algo grande, y decidió crear el monstruo. “La orden vino desde arriba”,
dirían los políticos y burócratas de la corte del Rey que se paseaba desnudo.
Era necesario pasar la retroexcavadora, partir desde cero,
idear la gran obra maestra perfecta, la pirámide de Ricardo I “el repúblico”. Había
que “pensar Chile para los próximos 50 años”. La historia lo esperaba. ¿No les
suena a reforma educacional y nueva constitución?. ¡Pero si la idea es la
misma!. El resultado lo conocemos: Corrupción, ineficiencia, dramas humanos, expropiaciones
de hecho sin indemnización, concentración de la propiedad avalada por el
Estado; y claro, la señora Juanita y don Moya pagando la cuenta. Aun no deciden
si el problema fue de diseño o de implementación. Una burla. Y Lagos sigue
dictando cátedra barata y “pensando el Chile de los próximos 50 años”.
El gobierno de excelencia 24/7, el más izquierdista de los
cinco de la Concertación, no podía ser menos. Legislaron para implementar un
subsidio vitalicio para el engendro laguista, 750 millones de dólares anuales
dicen, a mí me tinca que debe ser más si sumamos pitos y flautas. Tatan I “el
turbio” no podía ser menos.
Hoy, el gobierno anuncia la necesidad de aumentar el
subsidio al Transantiago. Prepárense cabros, a pagar más impuestos o a endeudar
el país. El gobierno tomó la decisión de arreglar el problema con más de lo
mismo. Más Estado, más impuestos, más endeudamiento y más corrupción.






