Tatán I “el
turbio” no se pronuncia sobre su candidatura presidencial. Asegura que esperará
hasta marzo para comunicar a Chile y el Mundo, si se embarca nuevamente en su
anhelado sueño, ser el más importante, el primero, el bacán, el super capo de
la weá.
En marzo
vera si a él y solo a él le conviene postular a la regencia de este lupanar. De
ser así, lo hará; de no ser así, dejará todo botado a mitad de camino, a la ex
derecha sin candidato y que se vayan todos a la chucha, después de todo, el
único importante es él y solo él.
Estamos
pisando un terreno minado. “Nuestro” candidato salta de escándalo en escándalo,
de colusión en colusión, de movida en movida, de pasada en pasada, de
información privilegiada en información privilegiada, de descaro en descaro. Un
paso en falso y nos vamos todos a la cresta, menos él, que tiene US$ 2.500
millones a su entera disposición y, las ganas de volver a intentar llegar a La
Moneda en cuatro años más.
El payaso
sonriente ya lo hizo anteriormente. Recordemos que irrumpió en la
precandidatura presidencial del otro payaso sonriente, el
bacheletista-aliancista Joaquín Lavín, lo derrotó en primera vuelta y, luego en
la segunda, y –según las encuestas- al no poder derrotar a la Claudia, dejó
botada la candidatura, no puso un peso más y, prefirió perder antes de gastar más
de su sucio dinero.
Piñera (el
malo) solo juega para él. Se cree tan estupendo, tan importante, tan
trascendente que, por defecto, el resto de las personas somos una mugre. Nadie
vale salvo él.
Ese es el
candidato de la ex derecha, quienes son unos masoquistas, unos vendidos, unos oportunistas,
unos arrastrados, unos cobardes, unos pusilánimes o todas las anteriores. La
crápula política tiene el candidato que se merece, y el pueblo también. Después
de todo, no solo Piñera (el malo) quiere ganar a costa de que los demás pierdan,
todos los que votan por más estado, más bonos y más impuestos que supuestamente
pagan “los otros”, buscan lo mismo, sacar más de lo que colocaron, y encaramarse
en la escala social pisoteando al resto.





