Cayó “El
Duro”. Aunque este duro no tiene mucho de John Wayne o Clint Eastwood. Es un
duro blandengue. Un duro arrepentido, políticamente correcto, capaz de trabajar
para Sebastián y sus mascotas, sepultureros de la derecha chilena. Todo aquel
que sea capaz de recibir órdenes de Sebastián y cambiar su parecer nada más contratado,
vale callampa ¿Recuerdan la foto de Gilpeter bajo el cuadro del beodo? A eso me
refiero.
Al “duro” lo
acusarán constitucionalmente, aunque esta gentuza de la oposición que gobierna solo
respeta la constitución para parafernalias de este tipo, para lo esencial se la
pasan por el aro. Está bien que caiga el duro blandengue, eso le pasa a todo aquel
que se arrastra educaditamente, mariconcitamente, ante la izquierda fanatizada.
A todo hipócrita, a todo colaboracionista, a todo aquel que se da vuelta la chaqueta
en busca de una imaginaria “paz social”, que le suceda lo mismo. Que le sirva
de lección al colega del Celestino, el asesino. O pregúntenle a Pablito, el
aparecido, de que le sirvió blanquear la corrupción laguista. Veremos si ahora tío
Ricky le salva el pellejo ¡Ja!
Esta
derechita acomplejada, mariconcita, poquita cosa, no merece otro destino que
ser devorada por las alimañas a las que pretenden parecerse, y a las que al mismo
tiempo temen enfermizamente. Uno a uno caerán ante las hordas rojas, hasta ser
exterminados, y mientras antes suceda mejor para todos nosotros, así dejarán el
espacio necesario para que aparezca una verdadera derecha que los reemplace.
¡Gente de
poca Fe! Sin principios ni valor. Acomodaticios, traidores, oportunistas. Políticos
desgastados por el tiempo. Otros recién llegados que no lo hacen mejor, y ni
siquiera tienen algún recuerdo de lo que alguna vez fueron, porque nunca han
sido algo en su perra vida, más que oportunistas que cayeron parados en un
lugar en el que no merecen estar. Me refiero a Felipe KAST, Bellolio y el resto
de los nuevos rostros de la supuesta nueva derecha que de derecha no tiene
nada. Otros son solo funcionarios a sueldo, “yes men” del payaso en jefe,
recitador de poemas a medio día.
¿Caerá
definitivamente “el duro”? No lo sabemos, siempre existe la posibilidad de
negociar a cambio del perdón divino ¿Qué cosa y a quienes entregarán esta vez
en nombre de la “paz social” y los supuestos acuerdos democráticos? Pues entregará
lo que haga falta y a quien haga falta. Lo harán sin dudar.






