Al parecer
la Claudia no irá esta vez a la ONU, sino a la OMS. Reemplazará a la viuda de
Mandela, es decir, entre comunistas se reparten la peguita. Según nos cuentan,
la iñora se va a sacrificar por la humanidad, ya que la peguita en cuestión es
sin sueldo ¡Ja! Los viáticos, la vida de lujos y las “redes” son una
retribución espectacular para ella, su familia y sus más cercanos paniaguados.
Sabemos que
todos estos organismos internacionales son una cueva de rojos. Todos ellos sin excepción.
Ahí van a aparar los políticos que pierden elecciones, sus familiares, y hasta
aquellos que son incómodos en sus países, pero no pueden dejarlos a su suerte
ya que “saben demasiado” (Ej: Arenas y Peñailillo, entre tantos otros).
Así es muy fácil
y beneficioso ser comunista. Dejan la cagada en sus países y luego viajan por
el mundo dictando cátedra barata en el organismo internacional que los
contrata, pero cobrando suculentos honorarios cada vez que dan una charla
particular. Lagos lo hace, como tantos otros, incluyendo al matrimonio Clinton,
que se ha enriquecido de esta forma. Además, la Claudia cobrará, supongo, dos
jubilaciones por ser ex presidenta.
¿Quién paga todo
esto? Pues los de siempre, los contribuyentes acostumbrados a engordar sanguijuelas.






