Es una lástima
que un joven promisorio como el exalcalde de Estación Central, el UDI Rodrigo
Delgado, haya aceptado ser el nuevo fusible de Sebastián, el hombre que sueña
con su estatua. Aclaro, por supuesto, que no hago propaganda a Delgado, pero no
se ve tan mal –para lo que se ve por ahí-, al menos por el momento. El cargo de
Ministro del Interior del no-gobierno de Sebastián sacará lo peor de él.
El primer
error de Delgado fue acoger las exigencias de Felipe Kast, quien se define
ampulosamente como un “verdadero liberal” ¿Que será eso, disfrazarse de mujer?
Recordemos que Kast congeló mediáticamente sus relaciones con el gobierno,
producto del asesinato de un carabinero, no creo que por la muerte del
carabinero en sí, sino por el riesgo que corre su peguita de senador por
aquella ex provincia chilena, si no es capaz de mostrarse “duro” con el crimen
y solidario con la sufriente poblada de la región.
Delgado
propuso, y Kast festejó, la creación de un nuevo cargo político. En los próximos
días presenciaremos el advenimiento de una especie de embajador plenipotenciario
en la Araucanía. Un hombre con poder. Una especie de Comando Jungla, pero sin juguetes
de guerra, solo con una billetera tapa problemas, una mesa redonda donde nadie
se querrá sentar y un lápiz Bic para firmar las querellas en contra de quienes
resulten responsables de los desmanes que continuarán sucediendo luego de su
llegada a la zona. Será nuestro propio Lord Halifax chilensis, quien será
recibido por la CAM con fuegos artificiales. https://www.emol.com/noticias/Nacional/2020/11/08/1003185/Evopoli-La-Araucania-Gobierno.html
El pobre
infeliz que acepte tan deslumbrante cargo, tal vez con la ilusión de pasar al historia
como el hombre que dirigió un imaginario proceso de paz y amor, vivirá en la
cuerda floja, asumiendo toda la responsabilidad en cualquier desastre mediático
que suceda en la región. En otras palabras, servirá para aislar de
responsabilidad a Sebastián y su flamante Ministro.
Si por esas
desgraciadas cosas de la vida, cae un aborigen muerto en extrañas circunstancias,
el Batman de la Araucanía terminará sus días en Punta Peuco, mientras las
fieras rojas, vomitando espuma por el hocico, harán turnos para devorarlo,
comenzando por los pies y continuando hasta que no quede nada del embajador caído
en desgracia.
¿Qué hará el
súper héroe encargado? ¿Conversatorios populares? ¿Mesas de trabajo
trasversales? ¿Ofrecerá beneficios a las víctimas, o mejor dicho a su
parentela? ¿Condenará la violencia venga de donde venga? Habría que explicarle
al nuevo guaripola del entreguismo que esa estrategia ya se ha utilizado hasta
el ridículo. Propongo entregarle en comodato un helicóptero para sobrevolar
cada lugar de los hechos, mientras los “desconocidos” de rigor emprenden la
huida. En cada conferencia de prensa debe fruncir el ceño y declararse
indignado, dolido, demostrado su preocupación y anunciando un antes y un después
en nombre de S.E., el hombre ancla del matinal nacional.
Delgado,
quien pudo haber sido un diputado o senador UDI normalito, planito, de esos que
no hacen demasiado escándalo y votan de acuerdo a cierto sentido de pertenencia
al grupo y respeto a sus electores, terminará sus días en el desprestigio, como
tapón de Sebastián.
El gobierno
y su regente están dedicados a destruir imágenes políticas. Se empeñan en
terminar de liquidar a la ex derecha. Pérez, el duro, pudo haber sido un buen constituyente
por su región, y Delgado por Estación Central, o próximo parlamentario ¿Cuántos
más caerán en el descrédito para salvar a Sebastián y su infausto régimen de
risa? No nos sobran candidatos ¿No será hora de dejar de velar el cadáver de Sebastián,
enterrarlo menos que dignamente y mirar hacia delante?






