Hoy dieron
el puntapié inicial, o si prefieren, colocaron la primera piedra del nuevo
proceso constitucional. Lo mejor del espectáculo fue la cabrita que la preside
(aquí espero, sumiso, los retos de mi hija y la patrona), al menos si la
comparamos que lo que hemos tenido últimamente en el escandaloso y decadente
debate nacional. Y no, yo no opino con perspectiva de ninguna cosa. No me da la
gana.
JAK preparó inicialmente
y con inusitado esmero a otra mujer. Supongo que la seleccionó alguna empresa
de publicidad acostumbrada a colocar mujeres, negros, homosexuales, abuelitos, perritos
y gatitos, indios, grupos multiculturales con caritas felices, y mucha gente
saltando y cantando mientras se mojan en cámara lenta con el agua de una manguera. No es lo
mismo vender un Audi que una caja de detergente; o una camiseta de “la roja de
todos” que un vino caro, de esos en que la familia en patota anuncia que son la
sexta generación que se ventea por esos lares.
JAK nombró a
la Ninoska Payauna. Salvo que la Ninoska sea descendiente de ruso o ucraniano
(dejo a cada uno de ustedes si son lo mismo o no, no es mi guerra), su nombre
vendría siendo algo así como apropiación cultural adaptada al territorio nacional,
como Brayatan, Khevin, Jendhelyn o creaciones similares. Punto a favor.
Lo de Payauna
me parece que corresponde al ítem originario, sin duda un aporte a la diversidad;
lo verde, aunque el norte de verde tenga poco; la Pachamama; la paz social; la
resiliencia y lo que haga falta. Otro éxito de JAK.
La señora se
encargó de presentarse en sociedad como mujer y madre, para continuar con un “soy
aymara pero antes que todo soy chilena”, lo que no deja de ser incontrarrestable
para el respetable público de todos los sectores nacionales. Luego, con la foto
en mano, hemos podido comprobar que de ucrania poco y nada, y de aymara harto.
Está bien. Otro éxito de JAK.
Claro que el
bueno de JAK mantiene ese nefasto karma en la contratación del personal, o le
salen locos, o le salen más locos, o le salen escandalosas, o le salen incontinentes
verbales, o le salen degenerados, o le salen rateras, como en el caso de la
Payauna, quien no conforme con las espectaculares rebajas de temporada de los "Dias R", intentó un descuento adicional del 100%, por lo que fue detenida por hurto en 2007 por guardias de Ripley junto a
otra mujer, la Dennise (otra apropiación cultural, como gusta definir la
izquierda este tipo de cosas). El pueblo chileno es insaciable. Los huevones no se conforman con nada. Mala la cosa.
Dadas las
circunstancias del caso, JAK no tuvo más remedio que reemplazar a la rápida a la
Payauna por la Hevia, regresando al redil de su GCU y manteniendo solamente a
una mujer, sin los aditivos propagandísticos de la anterior. Poca cosa. Mal JAK
¿Oye, José Antonio, no tienes por ahí guardada alguna lesbiana bipolar, coja y
tuerta que viva con siete gatos y un cactus al que llama Manuela? Digo esto porque
entre el “profe” loco y la rubiecita güenona no te veo muy en sintonía con el
populacho bárbaro. Digo yo nomás. La cabrita está harto buena, pero no se si
eso será suficiente. Al menos debiste teñirle el pelo de morado y agregarle un
aro en la nariz. Digo yo nomás, y no es para que te enojes.






