Esto es una
chacota. La derecha o parte de ella ha decidido emprender una acusación constitucional
en contra de la Gollum. Ahora suman otra contra el Merluzo, el jefe de la banda.
Vamos a ver,
ridiculitos, ¿los van a sacar de sus puestos? ¿En qué consisten estas
acusaciones constitucionales, gentecilla de poca monta? ¿Será que tienen los
votos necesarios para defenestrar a atorrantito & atorrantita y cia ltda, o buscan
solo un espectáculo grotesco e infame antes de las próximas elecciones?
Porque de no
ser así, de no contar con los votos para darle un golpe al Merluzo y en lugar de
eso lo van a victimizar y fortalecer, se puede ir a la conchesumadre los giles
culiaos, como diría Santa Teresa de los Patriotas, hoy dispuesta a hacer uso político
del “caso Cubillos”, como buena miserable que es la iñora esta.
Váyanse a
trabajar, vagos. Déjense de dar pena. No se peleen como maracas callejeras por
las alcaldías de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea, y atrévanse con La Pintana,
Lota, Cerrillos o Alto Hospicio, tropa de aprovechados.
El gran Jaime
Guzmán, enviaba a su personal a las poblaciones, a enfrentarse a los comunistas
de visitantes; no les armaba un puestito en alguna universidad, ni los enviaba
a vivir a España como el maridito de la “rostro” de la universidad; ni los
colocaba con calzador luego de una pelea a cuchillo en algún municipio de la
GCU.
Hoy estamos rodeados de ladrones, de aprovechados, de frívolos, vagos, inútiles y miserables dedicados a vomitar huevadas en puntos de prensa ordinarios, desde donde chillan como monos en un árbol, todos apiñados unos al lado de los otros para salir en la foto, y más encima con cara de huevones (la única que tienen).
Dejen de armar líos absurdos, dejen de burlarse de sus electores, dejen de dar vergüenza ajena, sacos de huevas. Pónganse a trabajar en la próxima elección y en la siguiente, si no quieren que los rojos los vuelvan a arrasar, imbéciles. Pero que le vamos a pedir a una chusma de inútiles, pintamonos y charlatanes, que se aferran a un inmerecido sueldo millonario que jamás soñaron los muy pencas.
La “clase política”, o si prefieren los señores y las señoras, la “élite”, como gozan refiriéndose a sí mismos, han prostituido cualquier atisbo de organización social racional, alterando el lugar que le corresponde a cada persona en la pirámide de la vida.
Así, han
convertido en un manicomio el diario vivir de la gente decente, repletando los
cargos de poder con gentuza mediocre, frívola, zafia, mala y desequilibrada, las que desde sus inmerecidos puestos perpetran todo tipo de atrocidades, desmanes y
saqueos al bolsillo ajeno, mientras ofrecen entretenciones diarias a la chusma
que aun les cree, o hacen como que les creen, esperando un bono, un mendrugo de
pan, o un palmoteo en la espalada mintiéndoles sobre lo lindo e inteligentes que
son, y lo bien que lo van a pasar cuando ellos ganen la próxima elección.
Váyanse a la chucha.