He conocido
gallos chantas, aunque Boric ha llevado el oficio a límites antes desconocidos.
Este fulano es capaz de decir una cosa y luego otra, y así continuar per sécula
seculórum. Y como buen chanta que es, ni se arruga. Y no se lo echen en cara, ya
que más encima se enojará y retará a quien ose recordárselo. Boric no tiene vergüenza.
Este fulano
ha dicho y se ha desdicho de todo cuanto podamos imaginar. Ha hecho y luego a descreído
de cuanto ha hecho, una y otra vez, y otra vez. Ayer abominó de todo lo que hoy
asegura defender o al menos compartir, y viceversa. Y lo hace como si nada
hubiese pasado. Si pensábamos que Piñera no contaba con principio alguno, Boric
lo ha destronado.
Su periplo
por territorio aborigen, hoy en manos de bandas criminales, ha sido el colmo de
la desfachatez. Resulta que ahora sus amigotes son terroristas, ¡quién lo diría!,
o al menos cometen ese tipo de actos sin llegar a serlo. Recordemos que la
misma comandante Claudia intentó definir el asunto de esa manera, lo que me
llevó a bautizar a esos siniestros y cobardes personajes como no-terroristas
que cometen actos terroristas, o algo parecido. La verdad es que a estas
alturas de la revolución y a estas alturas de la desvergüenza, es bastante difícil
saber qué es qué y cual es cual en esta historia.
Solo puedo
recomendar a quienes aún soportan sobrevivir e invertir en esas salvajes
regiones que Dios parece haber abandonado a su suerte, que no se fíen de este
tipo, mañana mismo puede espetar todo lo contrario a lo que ha afirmado en esta
oportunidad. Algunos me dirán que de que me extraño si así es la política. Pues
yo les respondo que, precisamente por ser así la política, o al menos la
degradada política que algunos practican en este lupanar, es que hemos llegado
a lo que hemos llegado. No es que la política sea tan, tan, tan así, es que
nosotros hemos aceptado esta cuestión.
No
estimados, los ataques no cesarán; los incendios no disminuirán; el control territorial
no regresará a manos de las fuerzas del estado, y la ley no se cumplirá si eso
implica un problema político para quien esté a cargo de esta putrefacta nación
de barbaros y pide bonos. Ya lo saben, todo seguirá igual o peor, ya que unos
apoyan la barbarie y otros le temen.
A acostumbrarse
no más, o si no, arranquen mientras puedan.
Esos viejos y
buenos tiempos…: https://twitter.com/joseantoniokast/status/1423661906661883904






